Jueves 21 de Noviembre de 2019
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Lactosuero como materia prima

Especialistas del INTA Rafaela emplean el principal residuo de la industria quesera para la producción de plástico biodegradable y un aditivo nutricional destinado a los sectores más vulnerables

Lactosuero como materia prima
jueves 07 de noviembre de 2019

Un grupo de especialistas del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) logró transformar lactosuero, el principal residuo de la industria láctea, en dos productos con alto valor agregado como son los plásticos biodegradables y un aditivo nutricional destinado a los sectores más vulnerables. La experiencia se llevó a cabo a través de un convenio con dos empresas de la localidad de Rafaela (Santa Fe) y contó con el apoyo del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), la Universidad Nacional del Litoral y algunas pymes locales.

“Generar productos a partir de materias primas que tienen costo cero para la empresa es fantástico. A escala territorial, nos permite agregar aún más valor a la cadena láctea, reutilizando y transformando positivamente un desperdicio muy contaminante”, expresó Roxana Páez, especialista del Laboratorio de Calidad de Leche y Agroindustria del INTA Rafaela.

Se estima que el lactosuero representa alrededor del 90% de los residuos de las empresas lácteas que elaboran quesos. En el proceso de producción, cada mil litros de leche se obtienen cien kilos de queso y 900 de suero, de los cuales cincuenta son sólidos y 850 es agua. Como los sólidos –compuestos por vitaminas, proteínas, minerales y lactosa– brindan características nutricionales a la leche y continúan presentes en el suero, grandes empresas empezaron a usarlo con nuevos fines como la alimentación animal. Al no tener la capacidad para aprovecharlo de esta manera, compañías de menores recursos vienen trabajando hace varios años para poder usufructuar este desecho, que también representa una amenaza a nivel medioambiental. “Hay una gran cantidad de pymes lácteas que hacen una subutilización de este producto que tiene tanto valor nutricional como tecnológico”, comentó Páez.

Las Investigaciones fomentadas por las instituciones que participaron en este análisis permitieron obtener conocimientos sobre la calidad del lactosuero y todas las tecnologías que se pueden aplicar utilizando el permeado del subproducto para el desarrollo de bacterias, levaduras e insumos para la agroindustria.

“A partir de estos conocimientos, en el INTA Rafaela incubamos dos empresas que trabajan con permeado de suero, es decir suero desproteinizado; transformando un subproducto muy contaminante en productos con alto valor agregado. Una está desarrollando un aditivo nutricional para humanos que permitirá reducir los índices de desnutrición infantil; mientras que la otra produce un plástico biodegradable y compostable en un lapso de entre seis y ocho meses”, detalló Páez.

Para estos procedimientos, desde el INTA Rafaela están utilizando un paquete tecnológico innovador, con el que trabajan con cepas nativas aisladas no comerciales del cepario de la institución, utilizando el permeado de suero como medio de crecimiento.

El proceso de producción de bioplásticos arranca con la siembra en suero estéril de bacterias que se alimentan de lactosa; sigue con su exposición durante una hora a 121 grados de temperatura para que guarden el alimento consumido y lo transformen en Poli Hidroxi3 Burirato (PHB), que se rompe y purifica dando como resultado un polvo blanco que se envía a diversas fábricas de producción de plásticos. La fabricación está a cargo de la firma Embio S.A, que empleará el residuo resultante de la extracción del bioplástico para la generación de biogás o fertilizantes.

El aditivo, en cambio, se elabora con insumos naturales, que le dan altas calidades biológicas y una excelente capacidad de absorción. El producto final, fabricado por la empresa Alimentos Austral S.A, es un polvo concentrado con alto valor nutricional que se puede adicionar en cualquier plato de comida y está orientado al sustento de poblaciones vulnerables.

Desde 2011 tanto el INTA, como el INTI, la Universidad Nacional del Litoral y las pymes del sector, vienen trabajando sobre la valorización del lactosuero a partir de distintas tecnologías. En este sentido, Embio S.A y Alimentos Austral S.A representan las primeras compañías creadas por el INTA dentro de la red Incubar del Ministerio de Producción de la Nación. “El beneficio más grande para para el INTA es llegar a hacer innovación con empresas que están creciendo, ayudándoles a que se transformen en firmas comerciales que den alternativas de agregado de valor a un subproducto de la región. De esta manera, posicionamos a la institución en temáticas tan importantes como la producción de bioplásticos a partir de recursos biomásicos que de otra forma se desecharían”, concluyó Páez.

Cabe destacar que desde 2015 se inició en el INTA Rafaela una Plataforma de Innovación en Agroindustria, enmarcada en el Programa Nacional de Agroindustria y Agregado de Valor, que tiene como meta fomentar desarrollos innovadores.