Sábado 15 de Agosto de 2020
Fate

Cerveza artesanal: el negocio del momento en la Argentina

El mercado para este producto parece no tener techo, ya que está conquistando a aquellos que se inclinaban por el vino

Cerveza artesanal: el negocio del momento en la Argentina
lunes 22 de junio de 2020
L

a irrupción de las cervezas artesanales en la Argentina logró modificar algunos espacios de consumo que parecían ya ganados por otras bebidas. Tal es así que se ha convertido en el sustituto del vino durante el asado, una tradición que siempre supo ser acompañada por el tinto, pero que ahora pasó a ser un espacio de duda.

Francisco Mazzoleni es uno de los socios de la marca de cerveza artesanal Castor. “Pasamos de embotellar a comprar barriles, ya que es un proceso menos engorroso y más cómodo para poder compartir en asados”, asegura. Y para completar la idea, agrega que “es mucho más simple cargar en el auto un barril de diez litros de cerveza que diez botellas de cerveza o vino”.

Para Pablo Fazio, a cargo de Otro Mundo, “la cerveza artesanal se trata de un fenómeno que encontró su lugar, que le quita share a la propia categoría y que también da su pelea de intercategoría con los aperitivos y los vinos”. Su cervecería es una de las que tiene más recorrido y presencia en el mercado. “Arrancamos hace 15 años e hicimos un gran trabajo de evangelización. Hoy, podemos hablar de nativos artesanales que nacieron dentro de este mercado con una mayor oferta e hicieron de esto algo propio que, de a poco, va sustituyendo espacios de consumo”.

Lo que es cierto y evidente es que cada vez hay más estilos de cervezas, locales de recarga conocidos como growler station, bares especializados y marcas que dejan a la vista una enorme proliferación que ya está en boca de todos y que parece, hasta el momento, no tener techo.

Pero para entender bien cómo la cerveza artesanal comenzó a entrar en otros ambientes de consumo, mejor consultar a los que más saben. Para Mauro Sosa, director ejecutivo del Centro de Viñateros y Bodegueros del Este, “el fenómeno hay que mirarlo del lado de la oferta y la demanda. Se presentan como cervezas de guardas, preservadas con barricas. Se está apelando a técnicas etnológicas para ponderar a la cerveza en determinadas cuestiones de consumo. Y en esto mucho tienen que ver los famosos millennials, quienes todo el tiempo salen a la caza de nuevas formas de consumir sin importar que el gasto sea mayor”. Y agrega que, en ese campo, la cerveza artesanal “compite con los vinos del sector medio. Es algo que se puede cualificar, pero que no se puede cuantificar cuánto está influyendo puntualmente”.

Lo cierto es que la cerveza artesanal parecer ser el negocio del momento. Todos tienen un conocido que elabora cerveza de manera propia y que, de a poco, apuesta a salir al mercado. Pero tampoco es fácil: afuera están las grandes industrias y vencer sus límites no parece tarea sencilla. Basta ir a cualquier supermercado o restaurante para corroborar que aquello que mejor exhibición tiene en una carta o en una heladera es lo que forma parte del mundo de la cerveza más tradicional. No obstante, la cerveza artesanal ya forma parte de la mesa de los argentinos.