Soja: existe un gran potencial en las cascarillas

Un investigador del Conicet sostiene que este subproducto, mayormente desechado, puede agregar valor

Soja: existe un gran potencial en las cascarillas
jueves 05 de julio de 2018

El investigador del Conicet y director del Instituto de Procesos Biotecnológicos y Químicos, Guillermo Picó, subrayó que existe un enorme potencial en la cascarilla de soja que hoy se deshecha en el proceso de industrialización del grano.

“Suponiendo que 20 millones de toneladas (de soja) por año sean procesadas en esta zona, la cascarilla representa aproximadamente 400.000 toneladas anuales. Estos desechos representan miles o millones de toneladas de fuentes de carbono y de otras moléculas de importancia biotecnológica como enzimas, polifenoles, empleados actualmente como suplementos dietarios, enzimas de aplicación industrial, moléculas de uso farmacológico”, explicó el investigador.

Asimismo, señaló que muchas de estas moléculas se importan, por lo cual “si se emplea equipamiento de construcción nacional, se podrían recuperar y poner en el mercado”. Lamentó, además, que en nuestro país no esté desarrollada la actividad de aprovechamiento de residuos de biomasa vegetal. Actualmente, la cascarilla de soja es utilizada para alimento de ganado, aunque la mayor parte se quema o descarta.

“Junto con el descarte se están perdiendo muchas sustancias valiosas contenidas en este residuo”, manifestó Picó. Una de ellas es la celulosa blanca, la cual está presente en el 40% de la cascarilla: “Eso daría unas 300.000 toneladas de esta sustancia”, señaló el investigador y agregó que, además, tiene muy poca cantidad de lignina, lo que significa que tiene potencial para la producción de papel: “Las papeleras, que utilizan madera de los árboles para hacer la pasta de celulosa para quitarle la lignina y lograr el color blanco, emplean reactivos químicos muy tóxicos. Con el desecho de la soja, podemos emplear un proceso enzimático que es más económico y además no contamina el ambiente”, explicó.

En cuanto al trabajo del investigador, detalló que, junto a su equipo, está “desarrollando metodologías amigables con el medio ambiente para obtener moléculas valiosas presentes en la cascarilla como la enzima peroxidasa y proteasas empleadas para esterilizar el equipo medicinal”.