Lunes 06 de Abril de 2020
Fate

Crece la demanda por vainilla de Madagascar

Después de años de inclinarse por alternativas más económicas, la tendencia por lo natural incentivó al mercado internacional a volver a requerir el ingrediente malgache

Crece la demanda por vainilla de Madagascar
martes 03 de abril de 2018

La vainilla es uno de los saborizantes más populares ya que funciona como ingrediente para diversos productos, desde chocolate hasta perfumes. Debido a una serie de factores, entre los cuales se encuentra el aumento de la demanda por la tendencia a consumir productos naturales, el precio de la vainilla se ha ido incrementando.

Madagascar es el principal productor de vainilla en el mundo, con el 80-85% de participación de mercado. En el siglo 19, los franceses introdujeron la vainilla Bourbon, originaria de México y Sudamérica, en su colonia africana. Si bien la vainilla representa el 20% de las exportaciones malgaches, es un cultivo de difícil producción: las vainillas tardan alrededor de cuatro años en madurar y las flores se abren solo una vez al año, por lo cual la polinización se debe hacer manualmente. Después de nueve meses, los granos verdes deben cosecharse a mano cuando están perfectamente maduros para optimizar el contenido de la vanilina. La cosecha va desde mayo (en el norte de Madagascar) a Agosto (centro del país), después de la temporada de lluvias que trae los usuales ciclones.

Después, se requieren meses de ‘blanching’ y secado gradual al sol para producir el ingrediente aromático. Con 600 flores polinizadas a mano, se obtienen 6 kilos de granos verdes, lo cual después se convierte en 1 kilo de granos secos.

Históricamente, el precio de la vainilla de Madagascar era impuesto por el Gobierno, pero en la década del 80, los compradores comenzaron a buscar precios más económicos; encontraron en Indonesia una alternativa que, aunque de menor calidad, era más barata. De esta forma, el Gobierno de Madagascar se vio obligado a dejar el régimen de precios arreglados por el Estado. Otro factor importante que perjudicó a los malgaches fue el aumento del uso de vanilina sintética en productos alimenticios de Unilever, Mondelez International y Nestlé. Así, se redujo la demanda de vainilla natural de Madagascar y los precios tan altos no facilitaban la venta. Los siguientes 20 años fueron críticos para los productores malgaches, muchos de los cuales debieron dejar de producir.

No obstante, a partir de 2011 aproximadamente, el gusto de los consumidores se comenzó a inclinar más por lo orgánico y comenzaron a demandar, nuevamente, vainilla natural. Así, en 2015, Nestlé anunció sus planes de usar solamente ingredientes naturales; lo mismo ocurrió con Hershey’s, por ejemplo.

De esta manera, con un incremento de demanda de la vainilla de Madagascar, los costos de las empresas que utilizan el ingrediente se incrementaron, al igual que los precios de los productos terminados. Asimismo, hay otros factores que mantienen el precio en alza: por un lado, el clima; y, por el otro, hay productores que, por expectativas de que siga aumentando el valor, se guardan el stock, lo cual reduce la oferta y sube el precio.

Al volverse tan codiciada la vainilla natural, muchos productores realizan la cosecha antes de tiempo para evitar robos en las plantaciones; al no estar en el punto óptimo de maduración, se reduce la calidad del cultivo. Si el Gobierno puede regular esta situación y evitar que se cosechen los granos sin estar maduros, se podrá aumentar el rendimiento y la calidad y, así, Madagascar podrá realmente beneficiarse de su monopolio.