Jueves 02 de Abril de 2020
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La Rioja apuesta por producción olivícola

La provincia genera alrededor del 65% de la producción nacional de aceitunas y el 55% de la de aceites. Valle de la Puerta, Promas y Olive son algunas de las empresas más importantes

La Rioja apuesta por producción olivícola
martes 05 de noviembre de 2019

Con una superficie cubierta de aproximadamente 24.500 hectáreas, La Rioja es una de las provincias argentinas que más se destaca dentro de la industria olivícola, ya que genera alrededor del 65% de la producción nacional de aceitunas y cerca del 55% de la de aceites. Valle de la Puerta, Promas SA y Olive SA son tres de las empresas riojanas más importantes de este sector, que solo en nuestro país origina más de sesenta mil puestos de trabajo.

“La producción argentina de aceite de oliva se hace a contraestación y representa el 3% de la producción mundial. El 97% restante lo genera el hemisferio norte. Como la cosecha es bastante corta, el aceite de oliva del sur termina siendo muy importante para los mercados de Estados Unidos y Europa”, comentó Julián Clusellas, titular de Valle de Puerta, quien también se desempeña como presidente de la Federación Olivícola Argentina (FOA).

Valle de Puerta es una compañía que se dedica a la producción de aceitunas, viñedos y vinos. Clusellas la fundó luego de asociarse con un grupo de siete productores propietarios de fincas de mil hectáreas cada uno, donde actualmente se elaboran aceitunas y aceites que exportan a diferentes países. En conjunto, la firma suma seis mil hectáreas y cosecha cerca de cien mil toneladas de aceitunas. Al aceite que comercializan en el exterior, lo venden a más de 3.800 euros por tonelada.

Promás SA fue creada por Gustavo Banchero y dispone de una explotación de 7.500 hectáreas vecina a la ciudad de La Rioja. Aquí, se producen aceitunas y aceites de oliva, aunque además hay un espacio asignado a la ganadería para la cría y el engorde a corral. De ese total, en 1.300 hectáreas se produce aceite de oliva, en tanto que en otras 300 se elaboran aceitunas de conserva.

La variedad de conserva más utilizada se denomina “Manzanilla” y se caracteriza por ser carnosa; con una producción estimada de cuatro millones de kilos por año. Su maduración se produce desde mediados de noviembre, mientras que su cosecha arranca a fines de enero y finaliza en marzo a abril. Las variedades aceiteras, en cambio, comienzan a cosecharse en abril y se extienden hasta junio o julio. Para producir aceite, se usa la variedad “Barnea”, que es de origen israelí, aunque también se emplean “Arbequina” y “Coratina”.

Uno de los desafíos más grandes que afronta la industria, está vinculado con el avance de las enfermedades fúngicas. “Es un tema que nos preocupa porque en nuestra provincia no tenemos la experiencia para tratarlas”, explicó Banchero.

A su vez, en La Rioja se hace muy difícil conseguir agua, por lo que la mayor parte de los olivares se riegan a través de un sistema de goteo, que obliga a extraer agua por medio de bombas eléctricas. Con esta técnica, los costos de producción se elevan sustancialmente, a consecuencia de lo caro que termina saliendo la energía eléctrica. “Como presidente de la FOA, uno de los objetivos que le propuse al gobierno nacional fue que se nos declare como electrodependientes. Una perforación alcanza para regar setenta hectáreas y hacerla cuesta 150 mil dólares. Por año se terminan pagando alrededor de 600 dólares por hectárea, que es muchísimo”, fundamentó Clusellas.

Según el presidente de Olive SA, Roberto Ochotorena, “en el mundo, cuando se habla de aceitunas, se habla de La Rioja”. El hombre considera que esta afirmación es real, debido a que el 85% de la producción nacional viene de la provincia, que es donde mejor están implantadas las hectáreas para su desempeño. De las doce mil toneladas de aceitunas de mesa que se producen en Olive, el 90% se exportan a Brasil, mientras que el 10% que queda se destina al mercado local.

Cabe señalar que la actividad olivícola argentina es una de las economías regionales más importantes de La Rioja, Catamarca y San Juan. A lo largo y ancho de nuestro país, se estima que existen unas 102 mil hectáreas para la cosecha.

La Ley 22.021 de Promoción y Diferimiento Impositivo, sancionada a principios de la década del noventa, posibilitó la radicación de grandes emprendimientos, que suscitaron una producción anual de 170 mil toneladas de aceitunas y veinte mil toneladas de aceite de oliva. El 50% del total de las aceitunas de mesa que se producen queda en nuestro país.