Jueves 02 de Abril de 2020
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Aceites para todos los gustos

Nuevas variedades y orígenes en el segmento de alta gama

Aceites para todos los gustos
miércoles 30 de octubre de 2019

Ante la atomización del mercado local de aceites extra virgen, las pequeñas y medianas empresas del sector se diversifican y buscan caminos alternativos para sortear obstáculos en los procesos de producción y comercialización.

La Argentina produce anualmente 32 mil toneladas de aceite de oliva en las provincias de Mendoza, San Juan, La Rioja y Catamarca. El 70% de lo producido se exporta, mientras que el 30% restante se destina al mercado local. Debido a los altos costos logísticos, la industria de los aceites de alta gama encontró en los nuevos canales de comercialización, como las ferias de productos agrícolas, una vía para ser eficientes y crecer en el mercado.

 

Expansión y reversión

Pequeñas y medianas empresas de distintas regiones elaboradoras del país proponen una nueva oferta de productos.

- Siete caminos. Esta empresa familiar mendocina, que produce aceite de oliva extra virgen, encontró en las ferias de productos agrícolas su principal canal de comercialización. “También solemos participar de rondas de negocios con ejecutivos de supermercados para obtener mejores condiciones de contratación. Esperamos seguir ampliando nuestra red de distribución y mantener la calidad de nuestro producto, ya que, a nuestro criterio, es la única forma de posicionarnos como marca”, asegura Carolina Zamarbide, socia del proyecto.

- Oliva Ilustre. Radicada en la localidad catamarqueña de Pomán, esta empresa no solo elabora aceite de oliva, sino que desde hace unos años decidieron ampliar su línea incorporando aceto clásico y pastas de aceituna verde y negra, que comercializan en hoteles cinco estrellas, restaurantes gourmet y grandes cadenas de supermercados. “Lo más difícil del negocio es el costo logístico, ya que estamos a 1.100 kilómetros de distancia de nuestros principales clientes”, expresó Julieta Cohen Sabban, socia de la empresa.

- Finca Tutuna. Esta firma sanjuanina es un gran ejemplo de una pyme olivícola diversificada. Comercializa y exporta, además de aceite, aceitunas, pasas sin sal y conservadas en aceite, cremas y jabones a base de aceitunas. “Son productos saludables y artesanales provenientes de una agricultura agroecológica. Hay una baja general en el consumo que intentamos suplir aumentando los puntos de venta en ferias locales, provinciales y nacionales”, explicó Esteban Santiplio, socio de la empresa familiar.

- Hambis. Esta empresa, situada en la localidad entrerriana de Villa Elisa, produce aceite de canola menos ácido, de sabor más suave, que contiene la mitad de las grasas saturadas y hasta diez veces más Omega 3, en comparación con el de oliva. La firma comercializa su aceite en dietéticas, supermercados y mercados de productos naturales a través de distribuidores. “Logramos muy buena relación con muchos de ellos, lo que nos permitió crecer un 30% más en el último año”, aseguró Juan Rougier, socio de la firma.

- Olivos Patagónicos de Finca la Sofía. Los olivos producidos en esta finca registran la amplitud térmica de Las Grutas (Río Negro) y el ambiente marino, un aspecto que los hace únicos. Su aroma y sabor son producto de una calidad que nace en el campo. La materia prima, el proceso de elaboración y la forma de conservación de los aceites inciden en el producto final. Gran parte de la comercialización se efectúa en su fábrica, donde realizan visitas guiadas para los turistas. “Traemos el resto de los insumos de Buenos Aires, Mendoza, Córdoba y Rosario. El flete crece proporcionalmente al resto de los costos”, resaltó Carlos Sylwan, propietario de la empresa.

- Nutrin. Esta firma cordobesa produce aceite de maní tostando naturalmente el fruto seco y sin agregarle aditivos, conservantes ni aromatizantes artificiales. Muy utilizado en Asia y otros lugares de mundo, se destaca por su aroma y sabor característico. Los canales más desarrollados por la empresa son los distribuidores, la página web y las redes sociales. “El producto se exporta a Chile y Brasil, pero seguimos trabajando para llegar a toda la región y mejorar el concepto del producto”, afirmó Sebastián Fillol, socio fundador.

- Virtud. Produce aceite de girasol orgánico desde San Nicolás, provincia de Buenos Aires. Su producto posee un alto contenido de vitamina E, Omega 3 y 9, es elaborado en primera prensada en frío –manteniendo intactas las propiedades de la semilla– y sin agregado de conservantes. Se trata de un aceite con certificación orgánica y libre de agrotóxicos. Respecto a los canales, recurren a la distribución mayorista en los grandes centros urbanos. “El productor no es quien más se beneficia en la cadena de comercialización. Sin embargo, seguimos apostando a generar valor de la materia prima porque estamos convencidos de que las personas pueden optar por una vida saludable por medio de la alimentación”, detalló Lucía Petrilli, dueña de la firma.