Viernes 06 de Diciembre de 2019
Fate

La vuelta de un grande

Georgalos relanza al turrón como su producto estrella

La vuelta de un grande
miércoles 02 de octubre de 2019

La reconocida fábrica de golosinas Georgalos realiza una inversión de US$2.5 millones para el relanzamiento de su marca de turrones. La marca Namur retornará a todos los quioscos luego de su discontinuación a fines de 1980.

Los motivos son claros, el consumo de turrones equivale a unos 14 millones de kilogramos anuales, siendo uno de las golosinas que  se mantiene en vigencia entre los argentinos a pesar de estar fuera del mercado. Por otro lado, el turrón logró mantenerse y sortear  los efectos de la actual crisis económica que atraviesa el país. Esto fue posible gracias a que pudo mantener su precio, accesible frente a otros productos como los alfajores y chocolates; convirtiéndose en una golosina gasolera.

A nivel nacional, se venden un millón de turrones diariamente, por detrás de los alfajores con seis millones de unidades diarias que mueva el alfajor. Sin embargo, en el último año la demanda de turrones creció exponencialmente.

Si bien el turrón es un producto tradicional que traspasa generaciones y con una identidad muy arraigada en el mercado argentino, en el último tiempo se ha posicionado como un producto rico e indulgente bajo en calorías, que puede competir en el mercado de los snacks saludables. Su `fama´ como producto saludable también otra  de las razones por la que la compañía eligió revivirlo. Su receta incluye crema nougat, trozos de maní y obleas tostada y, en promedio, su consumo  aporta menos de 100 calorías.

 

La inversión

Está abocada a montar una nueva línea de producción en la planta de Río Segundo, Córdoba, donde la empresa emplea a más de 600 personas y concentra la producción de masticables, alfajores, chocolates, caramelosturrones y confituras.

La planta General Cereals –ubicada en la ciudad de Luján, provincia de Buenos Aires– se dedica a la fabricación de los productos a base de cereales.

 

Historia de un clásico

La compañía fundada por el griego Miguel Georgalos –que en la década del 40 del siglo pasado se radicó en la localidad cordobesa de Río Segundo–. La empresa lideró durante décadas el negocio de los turrones con la marca Namur. Los dueños de Georgalos eligieron el nombre de una ciudad belga –la capital de Valonia, la región francoparlante del país– para bautizar a un producto elaborado en Córdoba por inmigrantes griegos, a partir de una receta árabe importada a la Argentina por los españoles. La empresa reemplazó las tradicionales  almendras, que son mucho más caras, por el maní cordobés. El cambio, además, fue acompañado por una redefinición del target de consumidores. De esta manera, el turrón pasó de ser un producto típico navideño a ser consumido durante todo el año, apuntando a los chicos como principales consumidores.