Viernes 29 de Mayo de 2020
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Comida vegana: cómo lograr que su nombre suene sabroso

Better Buying Lab estableció una guía para que los alimentos a base de plantas suenen atractivos para todo tipo de público

Comida vegana: cómo lograr que su nombre suene sabroso
viernes 29 de marzo de 2019

Un número importante de especialistas asegura que lograr que la población mundial coma menos carne es uno de los mayores desafíos que afrontará el planeta en los próximos años. Ya que adoptar una dieta a base de plantas es una de las formas más seguras de reducir las emisiones y detener el cambio climático, el staff de Better Buying Lab (BBL) –una división del Instituto de Recursos Mundiales (WRI, por sus siglas en inglés) que se dedica a romper las barreras que enfrentan las personas y las compañías al cambiar su estilo de alimentación– desarrolló una guía para que tanto empresas, como restaurantes y supermercados, puedan ofrecer alternativas veganas que suenen atractivas para todos.

En 2017, el supermercado británico Sainsbury’s implementó una estrategia, denominando de diferentes maneras a un plato de salchichas con puré vegetarianas de elaboración propia. En un primer momento, lo llamaron “salchichas y puré sin carne”,  sin conseguir grandes resultados. Después, le pusieron sucesivamente “salchichas con puré cultivadas en el campo” y “salchichas con puré de verduras con especias Cumberland”, consiguiendo incrementar las ventas en un 76% con el último nombre.

Esto se debe a que se siguió la guía de requisitos planteada por BBL, que resume que hay dos aspectos fundamentales a tener en cuenta:

1) No hay que centrarse en la idea de eliminar la carne, ya que a la mayoría de las personas les agrada su sabor y no quieren que se les recuerde que no está incluida en aquello que están a punto de comer.

2) Si algo no tiene carne, es mejor que suene delicioso.

Durante los últimos dos años, BBL investigó cómo la denominación de los alimentos afecta la manera en la que los seres humanos los consumen. Han colaborado con empresas como Panera Bread y Google para establecer estrategias sobre cómo conseguir que más personas opten por opciones de origen vegetal.

En uno de sus últimos informes, se explicó que para que las personas coman más saludable, los restaurantes y la industria alimenticia deberían obviar la etiqueta “sin carne” o “vegana” porque muchos tienden a pensar que son exclusivas y están destinadas a un pequeño subgrupo al que no pertenecen. Aunque no es tan excluyente, BBL también recomienda evitar usar la palabra “vegetariano”, ya que otro sector interpretará que se trata de un alimento saludable pero aburrido. De la misma manera, etiquetar las opciones basadas en plantas como “saludables” o “bajas en grasa” tampoco es una gran estrategia.

Lo que funciona y hace que las personas se sientan conectadas emocionalmente con lo que están comprando es la procedencia de la comida o el sabor que se les está ofreciendo. A su vez, centrarse en el gusto más que en sus beneficios también genera más ventas: BBL citó un estudio donde descubrió que muchos prefieren batatas “con jengibre”, en vez de “saludables”. Además, agregar descripciones como “cremosa” o “picante” anima a que el público crea que la opción es tan atractiva como la carne.

“La investigación ha demostrado que antes de consumir alimentos, nuestro cerebro construye una gran simulación mental de cómo podría ser su sabor y cuál será la experiencia al comerlo”, señala Daniel Vennard, director de BBL.

Ninguno de los planteos sobre cómo etiquetar a los alimentos a base de plantas se refiere específicamente a los beneficios ambientales de consumirlos, ya que las elecciones humanas suelen estar más bien impulsadas por deseos que por la preocupación de salvar el planeta.

El WRI investigó sobre los beneficios de cambiar la dieta a una más sostenible y descubrió que si las personas modificaran el 30% de su consumo de carne por opciones libres de ella, en los próximos años el sector agrícola podría reducir las emisiones y combatir el calentamiento global.

De todas formas, para lograr que el público se aleje de los alimentos de origen animal se deben desarrollar planes para que crean que lo que se les está ofreciendo no los decepcionará y para eso, generar un nombre atractivo es el primer paso.