Domingo 05 de Abril de 2020
Fate

¿En qué se diferencian y cómo se complementan los distintos tipos de cerveza?

La jefa de calidad de CCU, Antonella Sotera, explicó las diferencias entre los estilos más emblemáticos y elaboró una lista de maridajes ideales para provocar goce en el paladar

¿En qué se diferencian y cómo se complementan los distintos tipos de cerveza?
lunes 11 de febrero de 2019

La cerveza es una de las bebidas más antiguas y emblemáticas de la historia, cuyos orígenes se remontan a hace cerca de cinco mil años atrás. En este último tiempo, con el surgimiento de birrerías y locales de elaboración artesanal, se produjo en la Argentina una proliferación de sabores, texturas y colores, que invadió a cada punto del país. Solamente en 2017, se consumió un promedio de 18 millones de hectolitros a nivel nacional, lo que corresponde a alrededor de 42 litros anuales per cápita.

Con el objetivo de explicar las diferencias entre los distintos tipos, Antonella Sotera, jefa de calidad de la Compañía de Cervecerías Unidas (CCU), quien también forma parte de Cerveceros Argentinos y la Cámara de la Industria Cervecera Argentina, desarrolló una lista que detalla en qué se distingue cada una y con qué clase de alimentos se complementa mejor.

Las Lager

- Pilsen: es originaria de la región de Bohemia de República Checa y se caracteriza por ser una cerveza ligera, con un suave dulzor proveniente de la malta y trazas de caramelo. Su sabor amargo va de leve a moderado, mientras que su aroma a lúpulo es delicado. De color pálido a amarillo dorado, su graduación alcohólica ronda el 5%. Es una bebida que se complementa muy bien con comidas livianas como pollo, ensaladas o salmón.

- Bock: es de origen alemán. Si bien hay muchos estilos –como las dunkel bocks, doppelbocks o eisenbocks- sus principales características se encuentran en su color -que puede ir de ámbar a marrón oscuro- y su fuerte sabor a malta. En su aroma se hace presenta la malta, aunque de una forma más suave y tostada. Marida bien con comidas picantes como Thai, carnes asadas y postres con base de chocolate.

- Helles: también es alemana, aunque presenta una textura más limpia y maltosa. De color dorado, con un aroma y sabor a malta que puede llegar a ser dulce, su final es suave y seco, debido a la presencia de lúpulos sutiles, florales o herbales -de buen contenido de amargor-, que ayudan a mantener un balance que si bien es maltoso, no llega a ser demasiado empalagoso. Es una bebida ideal para refrescarse todos los días y se puede combinar con comidas livianas, como ensaladas o platos de mariscos.

- Märzen: es una lager ámbar alemana, con sabor a malta limpio y pan tostado. De moderado amargor -con un final seco que alienta a seguir bebiendo-, presenta una impresión general a malta que es suave y compleja, con un buen retrogusto que no llega a ser dulce o pesado. El amargor del lúpulo es moderado, mientras que su sabor es bajo o nulo. De color ámbar rojizo, se recomienda complementarla con quesos suaves, carnes asadas o pescado grillado.

- Vienna: creada en 1841 por Anton Dreher en Austria, es una cerveza de aroma a malta moderado y tostado. Al igual que la Märzen, su apariencia es de un color rojizo suave, aunque brillante y claro, mientras que su espuma es blanca, sólida y persistente. De sabor suave y maltosidad compleja –sobre todo al comienzo-, tiene un amargor de acabado bastante seco, que queda excelente con comida mexicana, pollo, salchichas o cerdos, hamburguesas, quesos y postres como flan de coco, mango o pan dulce.

Las Ale

- American Pale Ale (APA): se trata de una cerveza americana moderna, que fue adaptada de las Ales Pálidas Inglesas. Su color va del dorado pálido al ámbar ligero, en tanto que su textura es refrescante y lupulada, con un soporte de malta suficiente para hacerla balanceada y bebible. Con aroma a lúpulo de moderado a fuerte, presenta características cítricas, florales, pináceas, resinosas y especiadas, a frutas tropicales o de carozo. De todos modos, el sabor esencial se inclina hacia los lúpulos finales amargos. Es ideal para acompañar comidas picantes, como platos de origen hindú, carnes asadas y queso cheddar.

- India Pale Ale (IPA): se origina en la expansión comercial inglesa y se creó para adaptarse a las condiciones adversas que las colonias británicas experimentaron en sus viajes a la India. En el mercado hay una gran variedad de cervezas que se desprenden de ella, como la doble IPA, Wheat IPA y Black IPA, que se caracterizan por su sabor amargo y aroma lupulado. En una IPA, el gusto a malta debe ser de bajo a medio, mientras que algunos sabores suaves a caramelo o tostado pueden ser aceptables. El final va de seco a medio seco, con un dulzor residual que debe ser bajo o nulo. Se puede combinar con platos especiados o picantes, ceviche, anchoas u otros pescados.

- Porter: de origen londinense, es una cerveza de color marrón claro a oscuro, con una intensidad moderada y un carácter amargo restringido. Puede tener una gama de sabores tostados -generalmente sin cualidades quemadas-, con un perfil de malta-chocolate-caramelo, que se mezclan con pan. Además, puede presentar otros gustos secundarios, como a café o galletitas, mientras que su sabor a lúpulo va de moderado a nulo. Su amargor es más bien bajo y por lo general puede ser un poco dulce. Queda muy bien con ostras, carnes de cordero, carnes a la pimienta y carnes fuertes ahumadas o caramelizadas. También se puede comer con queso de cabra, parmesano o gruyere.

- Stout: se trata de otra cerveza de origen británico, de la que en la actualidad se desprenden variedades como: Imperial, Sweet y Dry. La versión básica es una bebida oscura de perfil tostado, mientras que la Sweet tiene un aroma suave a grano tostado, que puede presentar notas de café y/o chocolate. Por otra parte, la Imperial tiene un carácter a malta tostada, que puede adquirir tonos ligeros a moderadamente fuertes, de café o chocolate. Es una bebida ideal para acompañar pescados, mariscos, almejas o frutos de mar; además de quesos suaves y fuertes, jamón ibérico, carne de cerdo o chucrut. Además, quedan bien con chocolates y postres cremosos.

- Scoth Ale: proveniente de Escocia, presenta un color que va del rojizo pálido al marón. Su aroma es de carácter maltoso entre bajo a medio y se complementa con sabores a migas tostadas o galletas inglesas. De gusto focalizado en la malta, se perciben notas de caramelo y un suave sabor a manteca. El amargor del lúpulo es perceptible y se equilibra bien con el carácter de la malta. Es una gran compañera para carnes rojas y blancas –ahumadas o agridulces-, papas, guisados o postres cremosos.

- Weissbier: es una cerveza de trigo alemana pálida de la zona de Bavaria. Su color es ligeramente dorado, mientras que su sabor es refrescante, con un final seco y una sensación en la boca que puede ser algo cremosa. El aroma de los fenoles y ésteres frutales son moderados a intensos, y puede presentar un olor a trigo ligero o moderado. Perfecta para maridar con omelettes, quesos semiduros y mariscos, o platos que dejen sensación grasa en la boca.