Viernes 06 de Diciembre de 2019
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Se logró producir bioetanol a partir de suero de queso

Investigadores de las universidades cordobesas de Río Cuarto y Villa María lograron producir biocombustible a través de lactosuero

Se logró producir bioetanol a partir de suero de queso
viernes 07 de diciembre de 2018

Un equipo de trabajo liderado por la doctora Lilia Cavaglieri, investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), en colaboración con la doctora Mariana Montenegro, del CIT-Conicet de Villa María, y la tesista del Doctorado en Ciencias Biológicas, Carla Aminahuel, logró producir biocombustible a partir de una materia prima que hasta el momento era conocida en la industria por su alto poder contaminante: el lactosuero, un desecho que se genera en grandes cantidades en las industrias de la región que elaboran quesos.

Las investigadoras, quienes se desempeñan en las universidades nacionales de Río Cuarto y Villa María, usaron un microorganismo con alto potencial biotecnológico para la producción de bioetanol, cuya purificación lo hace apto para ser utilizado en naftas para automóviles. Esto se consiguió aislando microorganismos, que tienen la capacidad de usar la lactosa presente en el suero del queso.

Este descubrimiento representa un aporte significativo a la sustentabilidad del medioambiente, debido a que el lactosuero es uno de los desechos más contaminantes de la industria alimentaria. Esto es por causa de su elevado contenido en materia orgánica, ya que la riqueza en lactosa es la principal responsable de su capacidad para actuar como sustrato de fermentación microbiana. Se estima que cerca de 0,25  a 0,30 litros de suero sin depurar equivalen a las aguas contaminadas producidas en un día por una persona.

Sobran en promedio nueve litros de suero por cada kilogramo de queso que se produce, lo que representa un líquido de color claro, compuesto por un 95% de agua, 4% de lactosa y 1% de proteína. Se calcula que por año la Argentina elabora cerca de nueve millones de toneladas de suero de queso, que en un 60% es desechado; cuando no se usa, es necesario tratarlo como un efluente industrial para evitar la contaminación de suelos, napas, ríos o lagunas.

Según Aminahuel y Cavaglieri, quien también se desempeña como profesora del Departamento de Microbiología e Inmunología de la Facultad de Ciencias Exactas, Físico-Químicas y Naturales de la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC), el bioetanol se obtuvo a través de un proceso de fermentación, que se logra introduciendo microorganismos en el lactosuero, al que se le dan condiciones necesarias como temperatura y agitación. Más adelante, se usa el azúcar presente en él para convertirlo en bioetanol.

El suero de queso no es un producto tóxico, aunque termina contaminando porque demanda grandes cantidades de oxígeno, y genera microorganismos indeseables que afectan suelos o napas de agua. Es necesario para los productores contar con un espacio físico donde arrojarlo, de modo que con la posibilidad de destinarlo a la producción de bioetanol, el productor tendrá una alternativa diferente para manejar el residuo.