Lunes 06 de Abril de 2020

Amazonas: el pulmón del mundo en peligro

Se trata de la pérdida de hectáreas más grande en una década

Amazonas: el pulmón del mundo en peligro
miércoles 18 de diciembre de 2019

La Amazonia perdió alrededor de 950.000 hectáreas a raíz de las políticas permisivas del presidente brasileño Jair Bolsonaro, quien aprobó el recorte de fondos para la supervisión del bosque tropical, habilitando de esta manera la deforestación sin control.

Según los datos arrojados por la Agencia Espacial Brasileña (AEB), en solo un año fueron arrasadas más de 958.000 hectáreas del mayor bosque tropical del mundo. Fue la pérdida más grande en la historia de Brasil y la más importante en una década. La catástrofe no fue casual: el presidente ha prometido la apertura de la selva a la explotación industrial y, junto con ello, el recorte de fondos, despidos de funcionarios clave y de personal para la supervisión en la aplicación de leyes ambientales.

Con la ausencia de agentes federales y la llegada de  madereros, ganaderos y mineros, la deforestación aumentó casi un 30% en comparación al año anterior. “Esto confirma que en la Amazonia no hay ley. Los delincuentes del medio ambiente se sienten cada vez más empoderados”, indica Carlos Nobre, climatólogo de la Universidad de San Pablo.

Lo cierto es que la eficacia en la aplicación de la ley ha llegado a su nivel más bajo en una década, siendo la primera vez que la destrucción de las hectáreas ha sido originada gracias a las acciones o inacciones del gobierno federal de Brasil.

Ante este estado de situación, representantes de organizaciones proteccionistas y científicos advierten sobre los datos crecientes de deforestación y sus catastróficas consecuencias. “Si el gobierno federal no cambia profundamente su postura sobre el tema, la deforestación crecerá aún más el próximo año, lo que hará que el país retroceda treinta años en términos de protección de la Amazonia”, afirmó Mauricio Voivodic, director ejecutivo del World Wide Fund for Nature Brasil.

 

El poder de la agroindustria

Este sector ha adquirido una posición dominante en lo económico y político, representando casi una cuarta parte del PBI del país limítrofe. La Amazonia alberga campos de soja y estancias que poseen más de cincuenta millones de cabezas de ganado, además de minas de oro y hierro. La presión a la Amazonia se ha incrementado debido a la gran demanda de productos desde el extranjero. “Cada año, Brasil exporta casi quince toneladas de soja a China, y más de US$6.000 millones en carne vacuna. Las fincas ganaderas representan el 80% de la tierra deforestada en la Amazonia”, explican desde la Escuela de Silvicultura y Estudios Ambientales de Yale.

Ante la presión de la comunidad internacional, el gobierno brasileño ha dispuesto multas a las principales empresas de carne vacuna y soja por la compra de materia prima procedente de tierras deforestadas. Sin embargo, la tarea se vuelve titánica a causa de la falta de personal y del recorte de fondos destinados para este fin.