Sábado 04 de Abril de 2020

Sistemas de ordeño robotizado: ¿cómo administrar el consumo de agua y energía?

Ambos usos dependen de diversos factores que se pueden ajustar a partir de configuraciones en los equipos

Sistemas de ordeño robotizado: ¿cómo administrar el consumo de agua y energía?
viernes 29 de noviembre de 2019

Debido a que en los últimos años el uso de robots de ordeño viene creciendo a pasos acelerados en nuestro país, para que no se generen gastos innecesarios, es preciso controlar el consumo de agua y energía de los equipos empleados. A continuación, te contamos sobre algunas de las mejores estrategias.

 

Consumo de agua

Va a depender de distintos factores ajustables a partir de configuraciones propias en las máquinas.

1) Número de lavados diarios: los robots se lavan automáticamente tres veces por día. El sistema realiza dos lavados alcalinos y uno ácido, que duran aproximadamente 25 minutos. El consumo de agua en estos lavados está relacionado con la distancia existente entre el robot y la sala de máquinas: a mayor distancia, más metros tendrá que recorrer, por ende necesitará mayor cantidad de agua.

Como el robot tiene la capacidad de separar la leche que detecta como anormal –con índices de mastitis o calostro–, una vez que ejecuta la acción tiende a realizar un enjuague corto. Si son muchas las vacas con leche separada, se realizarán más lavados de este tipo.

2) Configuraciones del equipo: cuando una vaca entra al robot, el mismo le lava los pezones con agua con una copa exclusiva que tiene para esto. Este lavado puede consumir diversos niveles de agua y realizarse entre una o dos veces dependiendo de cuan limpias lleguen las vacas. Además, una vez que el animal sale de la estación, se ejecuta un lavado del piso, de frecuencia y duración configurable.

3) Uso del sistema: como se mencionó previamente, existen dos acciones que inducen al consumo de agua una vez que ingresa la vaca a la estación de ordeño. En consecuencia, a mayor uso del sistema, más será el empleo de agua que aumenta la eficiencia y genera más ordeños por día.

Una buena utilización de la estación sería entre el 85 y 90% del tiempo en días de ordeño; un 5 y 8% en lavado; y el resto libre.

4) Consumos aproximados considerando 160 ordeños, tres lavados completos, cinco lavados extra por día, limpieza media de pezones y lavado del piso luego del acceso de las vacas (en litros por día):

- Lavado de pezones:

  • Consumo total de agua: 312
  • Consumo total de agua fría: 185
  • Consumo total de agua caliente: 127

- Pre-enjuague:

  • Consumo total de agua: 75
  • Consumo total de agua fría: 32
  • Consumo total de agua caliente: 43

- Lavado principal:

  • Consumo total de agua: 114
  • Consumo total de agua fría: 0
  • Consumo total de agua caliente: 114

- Enjuague:

  • Consumo total de agua: 110
  • Consumo total de agua fría: 110
  • Consumo total de agua caliente: 0

- Lavados extra por día:

  • Consumo total de agua: 165
  • Consumo total de agua fría: 71
  • Consumo total de agua caliente: 94

- Limpieza del piso:

  • Consumo total de agua: 520
  • Consumo total de agua fría: 520
  • Consumo total de agua caliente: 0

- Limpieza unidades de ordeño dentro y fuera:

  • Consumo total de agua: 1820
  • Consumo total de agua fría: 180
  • Consumo total de agua caliente: 0

- Lavado de cámara:

  • Consumo total de agua: 10
  • Consumo total de agua fría: 10
  • Consumo total de agua caliente: 0

- Total:

  • Consumo de agua: 1.486
  • Consumo de agua fría: 1.108
  • Consumo de agua caliente: 378

 

Consumo de energía

Es afectado por los consumos mencionados con anterioridad, a los que se suman:

1) Enfriamiento controlado por flujo: en sistemas robóticos, la cantidad de leche que ingresa al tanque de frío es diferente a la de un tambo convencional. Al tratarse de una entrada continua durante 24 horas, las potencias de las unidades de refrigeración son menores. Así, el tanque de frío es controlado por la cantidad de leche y la temperatura de su interior.

2) Uso de intercambiador a placas y recuperador de calor: es posible minimizar el consumo implementando varias estrategias que generen la producción sustentable de leche. Entre las alternativas, se pueden utilizar intercambiadores de calor a placas, que producen una caída sustancial en la temperatura de entrada de leche al tanque y requieren poca energía electica para enfriar el total de la masa almacenada. Esta clase de tecnología es muy recomendable, ya que ahorra sustancialmente el consumo eléctrico y aumenta la rentabilidad del ejercicio.

También se pueden usar recuperadores de calor que ayudan a reutilizar la energía que se extrajo de la leche para la generación de agua caliente. Así, se produce un ahorro extra en el consumo eléctrico, aliviando el empleo de los condensadores de las unidades de refrigeración durante el verano, cuando la temperatura impacta en el rendimiento del sistema frigorífico. Por lo general, se consumen entre 18 y 25 kilovatios por hora por cada mil litros de leche producida.

Otro aspecto a tener en cuenta relacionado con la energía es disponer de un grupo electrógeno con arranque automático. Este tipo de sistemas funcionan 24 x 7 ante cualquier corte de energía y se restablecen de manera automática. En este aspecto, también es útil contar con protecciones que estabilicen la corriente.

Respecto a la necesidad de potencia, si se toma como ejemplo a 130 vacas en ordeñe con dos robots y se considera únicamente lo que se precisa para ordeñar, se requerirán alrededor de 28 kilovatios.