Jueves 21 de Noviembre de 2019

Storytelling: con una buena historia podés llegar lejos

Las buenas historias tienen el poder de engancharnos hasta perder la percepción del tiempo y el espacio. Esto también trasciende a la hora de buscar trabajo o vender nuestro emprendimiento

Storytelling: con una buena historia podés llegar lejos
miércoles 30 de octubre de 2019

Un capítulo más y ya” es la mentira más común que decimos cuando estamos enganchados con una serie, aunque después terminemos en un maratón hasta la madrugada a pesar de que al día siguiente tengamos que despertar a primera hora.

Las historias bien contadas tienen el poder de cautivarnos profundamente y producen en nosotros un placentero efecto burbuja que hace que el tiempo vuele y la percepción del espacio desaparezca. De ahí el triunfo del storytelling, una herramienta utilizada en la publicidad, que resulta un éxito si la trasladamos al campo laboral.

El storytelling es el arte de contar historias, con el fin de conectarse con el interlocutor y despertar en él alguna emoción. Los seres humanos hemos estado construyendo historias desde las pinturas rupestres. La mitología, por ejemplo, es una muestra de esta técnica. En la actualidad, esta metodología también busca generar una experiencia única y memorable e invitar a la acción.

“La gente olvidará lo que dijiste, la gente olvidará lo que hiciste, pero la gente nunca olvidará cómo lo hiciste sentir”, manifestó Maya Angelou, escritora, poeta, cantante y activista estadounidense. Está demostrado que la información dura no se impregna en nosotros como lo hacen los relatos. Al escuchar una historia, nuestro cerebro pone en marcha las mimas áreas que se activarían si la estuviésemos viviendo en carne propia, lo que hace que la recordemos más y mejor.

Ese es el mayor desafío de nuestro tiempo en materia de comunicación: lograr capturar la atención de las personas. Las ideas expuestas de manera rígida y distante difícilmente produzcan un impacto en los demás. Ya no tenemos paciencia para escuchar largas reuniones llenas de cifras y cálculos. Definitivamente, tienen ventaja quienes acompañan esas ideas objetivas con experiencias, ejemplos y anécdotas que le aporten cercanía.

 

Convertite en narrador

Hay circunstancias en las que tener preparado una buena historia podría hacer la diferencia y darnos un final feliz.

- Para vender tu idea. Seguramente tu emprendimiento pase a la pila del montón si no tienes una buena historia que seduzca a los demás.

En la Argentina, solo el 10% de las startups superan los dos años. Muchas de ellas mueren en el camino por graves problemas a la hora de comunicar lo que ofrecen.

Dar a conocer el mensaje de tu emprendimiento no solo lo hará diferente y lo destacará de los demás, sino que le añadirá valor. Además, generará emociones positivas en tus potenciales inversores o clientes. A la hora de presentar tu propuesta, contá cómo nació, cuál es tu visión y qué es lo que te apasiona de ella.

- Para motivar a tu equipo. Steve Jobs, antes de ser un visionario, era un excelente storyteller. La única manera de lograr que los colaboradores de Apple desarrollaran productos innovadores era que alguien los convenciera de que era posible.

Un buen relato permite contagiar tu visión y entusiasmo a los demás e inspirarlos a tomar acción. Utilizando el storytelling en la gestión de equipos, se genera un clima más ameno y distendido al estimular la imaginación. Además, con una historia que las sustente, las organizaciones adquieren un rostro mucho más humano.

- En tu CV. Más allá de colocar los cargos que has ocupado o dónde estudiaste, es importante que en tu currículum hables sobre vos: ¿qué te mueve?, ¿cómo y cuándo iniciaste tu carrera?, ¿cuáles son tus valores? No solo se trata de contar lo que hiciste, sino de contar quién sos. Presentate de forma original y genuina en el primer apartado de tu CV.

Un punto muy importante en el storytelling es tener en cuenta las características de la audiencia que, en este caso, son los reclutadores de talento; ellos reciben un montón de currículums que hojean en cuestión de segundos. Tu historia puede engancharlos y abrirte las puertas del trabajo que querés.

- En una entrevista laboral. Este método es una vía eficaz para empatizar con el reclutador. Sé honesto, auténtico, no inventes ni exageres. De esa manera, la entrevista fluirá con naturalidad. ¿No sabés qué decir? Podés referirte a cómo creciste como profesional a lo largo de los años, a un logro del que estés orgulloso o a una idea tuya que haya impactado positivamente en la empresa en la que trabajás. Como las historias tienen una introducción, un nudo y un desenlace, es un camino acertado mencionar cómo gestionaste una situación compleja.