Sábado 15 de Agosto de 2020

La Anónima da paso a un nuevo CEO que forma parte de la quinta generación familiar

Luego de cinco años planificando la sucesión, Nicolás Braun reemplazó a su padre como gerente general. Sus planes vienen cargados de innovaciones y nuevos retos

La Anónima da paso a un nuevo CEO que forma parte de la quinta generación familiar
martes 21 de julio de 2020
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a Anónima es reconocida como una de las empresas familiares más tradicionales de la Argentina. Con 112 años en el mercado, esta cadena de supermercados se animó a un cambio generacional: Nicolás Braun pasó a ocupar el puesto de gerente general en reemplazo de su padre, Federico, quien ahora pasó a ser presidente de la firma.

Nicolás es ingeniero industrial como su padre. Hasta su nombramiento, era director de Compras y Marketing de la cadena, que tiene 162 sucursales y dos frigoríficos. Él será el encargado de profundizar la transformación digital de la empresa, que incluye el e-commerce y la relación que la firma quiere tener con los clientes.

“Queremos conocer mejor a nuestros clientes y comunicarnos mejor con ellos también, ser una mejor propuesta de valor. Para eso, tenés que evolucionar usando nuevas herramientas”, expresó Nicolás.

A la vez, el nuevo CEO deberá trabajar en hacer más eficiente el negocio de los supermercados, un sector que, en los últimos años, con la caída del consumo y el alza de costos, pierde rentabilidad. No obstante, La Anónima mantuvo su cuota de mercado cercana al 11% en sus últimos cinco ejercicios.

Hubo un negocio que sí creció mucho en los últimos años: los frigoríficos, a los que apostaron para asegurar el abastecimiento de sus tiendas. De hecho, Sociedad Anónima Importadora y Exportadora de La Patagonia –la razón social de la cadena– fue la más beneficiada en la asignación de la cuota Hilton que se hizo hace una semana, con 2.400 toneladas, además de haber incrementado su faena casi un 14% en 2019.

Sobre los planes para el e-commerce, que solo incluyen Tecno y Hogar con formato de pick up store –se compra online y se retira por la sucursal–, Braun asegura: “Ya lo veníamos desarrollando y vamos a pisar el acelerador. Nuestro objetivo es que, en dos o tres años, la venta online llegue a los dos dígitos de nuestra facturación. Hoy, representa el 4%”.

Con esta intención, en pocos días se lanzará una prueba piloto de venta en línea de alimentos con la misma modalidad de retiro por la sucursal. Además, llevará de cinco a 20 ciudades el programa de fidelización lanzado a fines del año pasado.

De ahí que el nombramiento de Nicolás venga acompañado por otros cambios en el comité ejecutivo. A la mesa se suman Santiago Passeron, director ejecutivo de e-commerce y Marketing; Ignacio Beltramo, en Compras; y Martín Bruzone, director de Logística y Administración.

Como actividad esencial durante la cuarentena por la pandemia de coronavirus, la cadena formó un comité para manejar esta situación. Y pese a que los últimos nueve meses se cerraron con ganancias, “los gastos operativos de funcionar con todos los protocolos tuvieron su impacto”, expresa Braun, quien además comentó una de las acciones de la empresa para colaborar con las comunidades en las que tienen presencia: donaron $100 millones en 50.000 canastas de alimentos, iniciativa que organizaron junto al Banco de Alimentos de Neuquén.

Su nombramiento, en el medio de la cuarentena, no fue improvisado. La empresa y, por supuesto, sus integrantes se vienen preparando para el cambio de mando desde hace cinco años.

En 2015, La Anónima contrató al Boston Consulting Group (BCG) para que ayudara a planificar una transición ordenada. Federico Braun, presidente y gerente general, había ocupado ese puesto durante 40 años. Y si bien Nicolás, el único de sus tres hijos que trabaja en la empresa, era su natural sucesor, la consultora realizó un relevamiento entre los accionistas y los cuadros gerenciales para conocer su postura acerca de cuál era el mejor camino para la sucesión. Incluso, se analizó la llegada de un gerente general externo, o alguien interno que no fuera de la familia.

Para que la transición sea de la mejor manera posible, padre e hijo pidieron el asesoramiento de un coach. Nicolás cuenta que trabajaron el tema de hacer que las interacciones entre ellos fueran cuidando a La Anónima pero, también, a su relación. “Cabeza y corazón”, sintetiza el representante de la quinta generación de la familia al frente de la empresa.