Martes 26 de Mayo de 2020

Emociones: cómo influyen en la toma de decisiones correctas

Según el especialista Marcos Gingins, las emociones no son ni buenas ni malas, sino que son la respuesta corporal a situaciones en nuestro entorno que captamos mediante nuestros sentidos

Emociones: cómo influyen en la toma de decisiones correctas
jueves 14 de mayo de 2020
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uestro sistema nervioso está diseñado para mejorar nuestras posibilidades de supervivencia. En caso de un ataque, es primordial poder distinguir rápidamente al enemigo y tomar decisiones instantáneas. El mundo actual requiere más pensamiento deliberativo, pero nuestro sistema nervioso se comporta como se comportó siempre.

Así lo explica el profesor Marcos Gingins, especialista en agronomía, quien además indica que, según los psicólogos, el ser humano es un avaro cognitivo que trata de evitar el esfuerzo que demanda pensar en un problema. “Cuando estamos estresados o cansados nos cuesta más recurrir al pensamiento deliberativo, de modo que el que está abrumado por sus deudas suele tomar las peores decisiones”, señala.

Un modelo mental es un mecanismo del pensamiento mediante el cual un ser humano, u otro animal, intenta explicar cómo funciona el mundo real. Según Gingins, “es la manera en que se relacionan los conocimientos almacenados en nuestra mente. Los modelos mentales nos hacen ver el mundo de determinada manera, de modo que tendemos a dar más importancia a lo que resaltan e ignorar lo que los contradice. De esta forma, los modelos mentales se realimentan, lo que hace que sea muy difícil cambiarlos”. Por ello, asegura que los “modelos mentales erróneos nos van a llevar a conclusiones erróneas”.

Asimismo, Gingins sostiene que las neuronas nos dicen que somos seres emocionales, que nos movemos en un mundo de emociones y que nuestras decisiones están influidas por ellas. En este punto, hace referencia a Antonio Damasio, autor del libro El Error de Descartes, quien describe a un paciente que había perdido la capacidad de generar emociones. “Cuando trataba de decidir a donde ir a cenar, se pasaba la tarde pensando y al llegar la noche, no había arribado a ninguna conclusión. Evidentemente, todos los lugares tenían pros y contras, pero él era incapaz de elegir. Tenía la información pero no podía decidir”, expresa.

Sobre esto, Gingins opina: “La teoría de los marcadores somáticos de Damasio postula que junto con la información que almacenamos en nuestro sistema nervioso se guardan en cada caso marcadores que generan emociones. Los recuerdos ligados a emociones intensas son imborrables, y estos marcadores de emociones nos permiten decidir rápidamente”.

Dicho esto, las emociones no son ni buenas ni malas, sino que son la respuesta corporal a situaciones en nuestro entorno que captamos mediante nuestros sentidos. “Lo que produce la emoción es la manera en que interpretamos la información que nos llega”, afirma el especialista.

Por lo tanto, en lo que respecta a las emociones, según Gingins, hay un punto muy importante: la conciencia emocional. “Debemos ser conscientes de nuestras emociones y de nuestros estados de ánimo y ser responsables de ellos. Si no percibimos que una cierta emoción nos embarga podemos decir o hacer cosas irreparables bajo su influjo. Si somos conscientes de nuestras emociones podemos postergar decisiones o reuniones hasta estar en mejor estado de ánimo o tratar de dominarlas”, explica.