Sábado 04 de Abril de 2020

Técnicas para transmitir tu punto de vista

Te ofrecemos una serie de tácticas de narración empleadas por profesionales para que, cuando estés ante un auditorio, te presten atención y entiendan tus ideas

Técnicas para transmitir tu punto de vista
viernes 22 de febrero de 2019

En la mayoría de las reuniones empresariales, hay personas que dedican diez minutos de su tiempo a citar estadísticas que apoyen su punto de vista, o cuentan la historia de un conocido que se enfrentó a una situación similar a la que se está abordando. Como muchos de esos datos pueden sonar irrelevantes, parte del auditorio deja de prestar atención y no logra captar las ideas fundamentales de lo que escuchó.

Si bien la mayor parte de las personas coincide en que dar detalles es importante para expresar opiniones, no todos nacimos con la capacidad de ser buenos oradores. A continuación, te damos siete consejos para que puedas decir aquello que sentís y que todos lo entiendan sin inconvenientes:

1) Personificá los datos: si querés persuadir a tus colegas, no los bombardees con datos ni hables en general. Contales de un cliente que pudo solucionar sus problemas a partir de tus propuestas. Si no tenés una historia real, elaborá una hipotética sobre un usuario ideal. Dale a tu usuario un nombre y compartí detalles sobre su vida para personalizar los beneficios de tu idea.

2) Conocé a tu oyente: sé consciente de la capacidad de atención de tu auditorio y llegá al final de la historia rápidamente.

3) Sé personal, pero no confieses demasiado: las mejores historias incluyen un elemento personal que hace que los oyentes se identifiquen; de todas maneras, es recomendable que no confieses algo íntimo de tu vida. Tené cuidado con lo que compartís y asegúrate de que sea relevante para que tus objetivos sean escuchados. Evitá tocar temas como religión y política, ya que la audiencia se puede ofender.

4) Especificá: si estás buscando algo en concreto, contá una historia que solamente vos puedas contar, sobre tus habilidades y logros, utilizando el marco “STAR”, que comprende Situación, Tarea, Acción y Resultado. Narrá una historia específica sobre lo que pasó, está pasando o pasará; explicá cómo actuaste, estás actuando o actuarías, y finalizá contando los resultados específicos que se obtuvieron o se obtendrán.

- Pensá que estás en un equipo de béisbol: imaginate que sos un jugador de béisbol que está con el bate intentando correr todas las bases para conseguir una anotación. En lugar de empezar a explicar cómo funcionarían tus ideas, contá una historia que plantee un problema (esa sería la primera base). Después, compartí algo que solo vos puedas decir sobre eso (segunda base) y luego, presentá tu punto de vista de la manera más directa que te sea posible (tercera base). Finalmente, declará tu llamado a la acción (cuarta base).

- Volvé a presentar tu historia: usá el diálogo y la acción, en vez de únicamente parafrasear lo que decís. En lugar de decir “decidimos convocar una reunión”, decí “si no nos reunimos, perderemos un cliente importante”, por ejemplo. Usá frases cortas, que se puedan entender en poco tiempo, y agregá algo de dramatismo al expresar tu punto de vista. Según Cary Brazeman, director de CRELIX Marketing Partners, confiar únicamente en la descripción narrativa puede parecer aburrido, de modo que condimentar la historia con algo de acción suena más convincente que simplemente contarla.

- Planteá muchas historias: contar la historia perfecta en el momento perfecto es muy difícil, por lo tanto, es recomendable que desarrolles una lista de historias y ejemplos, que puedas usar para fundamentar tu punto de vista. Pensá en muchos antecedentes y escribilos. Después, clasificá cada historia para que se entienda por qué está relacionada con tu idea y abordá la que mayor se adapte a la situación. Una buena táctica para implementarlas, es practicarlas en voz alta, para sentirse cómodo antes de contarlas.