Lunes 24 de Febrero de 2020
Fate

Cómo diseñar un método de pastoreo eficiente de alfalfa

Cuáles son las prácticas necesarias para pastorear o cortar la alfalfa cuidando la cantidad y calidad de forraje

Cómo diseñar un método de pastoreo eficiente de alfalfa
jueves 13 de febrero de 2020
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ace pocos años llegó la noticia desde Nueva Zelanda de que nuestro método de pastoreo de alfalfa había quedado obsoleto. Tradicionalmente, nos basamos en aspectos de desarrollo del cultivo para determinar el momento ideal para aprovecharlo.

En primavera y verano, el momento óptimo estaba marcado por el 10% de floración, mientras que en momentos en que ésta no ocurre por cuestiones de fotoperiodo, mirábamos que el rebrote basal tenga entre 3-5 cm. Sin embargo, al entrar el cultivo en estos estadios, terminábamos teniendo un forraje pesado y de inferior calidad.

Para lograr mayores productividades en tambos, se necesita producir forrajes en cantidad y calidad sin afectar la persistencia de las pasturas. Para ello, es importante trabajar con tecnologías de insumos, pero fundamentalmente de procesos. Sabiendo que en la alfalfa –como en todas las especies– el tejido estructural (tallo) tiene un crecimiento continuo y el tejido metabólico (hojas) se detiene antes y comienza un proceso de acumulación de material muerto, es lógico pensar que se debería aprovechar el cultivo en el momento en que se detiene el desarrollo de hojas.

Para hablar de granos día (GD) se utiliza un método que se aproxima bastante y está al alcance de cualquiera que recorra los potreros. Lo primero es saber que los 400 GD coinciden aproximadamente con 8/9 nudos del tallo más alto de la planta. Luego, conociendo cuántos nudos tiene la planta y cuánto tiempo tardaron en aparecer desde el último pastoreo o corte, podremos calcular una tasa de aparición de nudos para ese momento del año; es decir, se sabrá en cuánto tiempo el cultivo llegará a los 8 nudos y se tendrá que ingresar a pastorearlo o cortarlo.

Por otra parte, la equivalencia usando el número de nudos en reemplazo de la temperatura media es una forma práctica para llegar a organizar los pastoreos en base a los mismos conceptos.

Es ya conocida la importancia de dejar que la alfalfa acumule reservas en raíz y corona para favorecer el rebrote y evitar pérdidas de plantas. Es relevante destacar que experiencias que se realizan en el INTA Gral. Villegas apuntan a que este manejo más intensivo se priorice en primavera-verano, ya que son las épocas de mayores temperaturas y tasas de crecimiento. Es muy importante que de mediados de febrero en adelante se prioricen descansos adecuados (pastoreos de al menos cada 550 GD) para priorizar acumulación de reservas y no afectar la persistencia del cultivo.