Sábado 22 de Febrero de 2020
Fate

Cómo prevenir el incendio de maquinaria durante una campaña

Se puede tomar una serie de recaudos para evitar que la cosecha se eche a perder por causa del fuego

Cómo prevenir el incendio de maquinaria durante una campaña
lunes 13 de enero de 2020

Ni bien llega el verano surge un importante peligro para la cosecha. Es que debido a las elevadas temperaturas, hay un aumento significativo en los incendios de cosechadoras, lo que supone un riesgo para operarios y productores, ya que representan una gran pérdida económica.

Desde el Instituto de Tecnología Agropecuaria (INTA) detallaron que hay tres factores que permiten que ocurra este escenario: el sistema productivo en siembra directa, las altas temperaturas y la tendencia hacia el sistema de trilla axial. Teniéndolos en cuenta, es fundamental tomar los recaudos necesarios, porque una vez que comienza el fuego es muy difícil apagarlo.

La causa principal de estos incendios es la acumulación de borba –material combustible– sobre elementos del motor. La borba es la mezcla de polvo y granza que al superar los 110 grados se convierte en inflamable. Se cree que en el 75% de los casos, el fuego arranca en la planta impulsora de la cosechadora.

Además, durante la cosecha del cultivo se pueden desprender ciertas chispas que no solo provoquen una catástrofe en la maquinaria, sino que también afecten al rastrojo o al cultivo seco. Cuando la superficie implantada es alcanzada por las llamas se empieza a deteriorar el suelo. Desde el INTA aseguran que lo primero que sucede a partir de aquí es la pérdida de materia orgánica, que es responsable de la estructura de la tierra. Asimismo, los grandes poros se van destruyendo, lo que hace que disminuya el movimiento del agua y la aireación del suelo.

El fuego también genera la pérdida de agua en los primeros 20 centímetros, mientras que las cenizas tapan los poros que provocan escorrentía superficial en las primeras lluvias.

Entre las recomendaciones a tener en cuenta en casos de incendio figuran las siguientes:

- Evitar el desarrollo de la cosecha con temperaturas mayores a los 30 grados, vientos de más de 35 kilómetros por hora y humedad relativa menor al 30%.

- Limpiar por lo menos tres veces por día las zonas que generan acumulación de granza, es decir, el motor, las tomas de aire y las piezas con fricción.

- Incorporar en la cosechadora extinguidores clase A, ABC.

- Contar con herramientas de labranzas para realizar cortafuegos.

- Controlar que no haya pérdidas de aceite o gasoil del motor.

- Alejar el motor y el turbo de montículos de paja y granza.

El ingeniero Santiago Tourn, especialista de la Unidad Integrada del INTA Balcarce, añadió que en caso de que haya un principio de incendio en la cosechadora, no se debe continuar trabajando. Es esencial detener la cosecha y limpiar la maquinaria.

Tourn desarrolló desde el INTA Balcarce, en colaboración con la Asociación de Ingenieros Agrónomos local, un sistema que detecta y alerta sobre estas problemáticas, donde se recomienda detener la cosecha cuando los índices son altos. Se trata de una adaptación del índice de riesgo Forest Fire Danger Index (FFDI), empleado por el Servicio Contra Incendios del Sur de Australia (CFS), que contempla las previsiones de humedad del suelo, índice de verdor, temperaturas máximas, ráfagas de viento y humedad relativa en las horas centrales del día.

“Con el desarrollo de este índice queremos concientizar e informar a los productores agropecuarios, contratistas del servicio de cosecha y personas en general sobre los riesgos de desarrollo y propagación de incendios. Brindamos herramientas para prevenirlos y extinguirlos”, expresó Tourn, quien también se desempeña como docente de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP).

Vale señalar que el informe se actualiza dos veces por semana, y puede ser consultado y descargado a través del sitio web del INTA Balcarce y de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNMdP. También será incorporado en el boletín del Ministerio de Agroindustria de la Provincia de Buenos Aires.

Para concluir, Tourn aconsejó no trabajar entre las 12 y las 15 horas, con temperaturas superiores a los 35 grados, menos del 30% de humedad relativa y vientos de más de 40 kilómetros por hora. “Es fundamental tomar conciencia sobre el riesgo a los cuales están sometidas las máquinas, los campos y el suelo”, puntualizó.