Viernes 06 de Diciembre de 2019
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Arroz: claves para aumentar su productividad

Un estudio de la UNER consideró que la fertilización puede incrementar los rindes en un 30% durante un período bastante corto

Arroz: claves para aumentar su productividad
lunes 02 de diciembre de 2019

Un estudio realizado por el ingeniero agrónomo César Quintero, de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER), efectuó unos ajustes en el manejo del cultivo de arroz, considerando la fertilización como un factor clave para aumentar los rindes en un 30% durante un período realmente corto. La investigación se llevó a cabo debido a que en los últimos años la producción está rindiendo el 50% de lo que debería.

En relación al manejo, con variedades tradicionales de buena capacidad de macollaje y 200 plantas por metro cuadrado se pueden alcanzar muy buenos parámetros. Respecto a la nutrición, es frecuente localizar déficit en nitrógeno (N), fósforo (P), potasio (K) y zinc (Zn). Dependiendo del tipo de suelo, será cada uno será más o menos importante, aunque el registro de mayor valor es el pH.

En el relevamiento se analiza cómo maximizar los rindes. De esta manera, se señala que es indispensable observar los números actuales para ubicarse de manera efectiva. Si son menores a 5.00 kilos por hectárea (kg/ha), la posibilidad de respuesta es baja debido a que es muy probable que sean varias las causas de su baja productividad. En caso de que los rindes estén entre 5.000 y 8.000 kg/ha, las probabilidades de respuesta crecerán, ya que las limitaciones serán mejores y se podrán corregir. En rindes mayores, la réplica puede ser muy alta.

Para hablar de nutrientes, es preciso definir las limitaciones relacionadas con el pH del suelo. Ya sea aplicando yeso como enmienda para suelos con pH moderadamente alto o encalando para los ácidos, es necesario diagnosticar los lotes debido a que de otra forma no se estará manejando la limitante mayor del sistema.

El cultivo extrae cerca de 14 kg/ha de N, 13 kg/ha de K y 3 kg/ha de Zn. El N es el nutriente que más limita la producción, aunque es totalmente necesario para el manejo eficiente en la fuente y la dosis.

La aplicación de N puede hacerse al momento de diferenciación de la panícula y en el pre-riego. Por lo general, se aconseja realizar una pequeña aplicación en la siembra de unos 10 a 25 kg/ha. En los instantes previos a la inundación, se debería aplicar un 50% del total para ajustar la dosis final durante la diferenciación de la panícula.

Respecto al P, las inundaciones favorecen las condiciones para una mayor disponibilidad, aunque en situaciones de alcalinidad y/o bajo nivel de materia orgánica, las deficiencias pueden volver a aparecer.

Si bien el K no escasea, es necesario aplicarlo en situaciones de pH alcalino y en suelos de altos valores de salinidad. Por su parte, el Zn resulta deficiente debido a las condiciones que generan las inundaciones en los campos. La situación puede agravarse en suelos de pH mayor a 6,5. En este sentido, se aconseja un tratamiento de semillas con este nutriente para encontrar la dar con la respuesta esperada.