Viernes 06 de Diciembre de 2019
Fate

Castración de terneros: ¿por qué es necesario realizarla en primera instancia?

Es una práctica que produce efectos secundarios que impactan en la salud de los animales y en la rentabilidad de los sistemas ganaderos

Castración de terneros: ¿por qué es necesario realizarla en primera instancia?
lunes 02 de diciembre de 2019

Un metaanálisis elaborado por el médico veterinario Gustavo Bretschneider llegó a la conclusión de que mientras más tarde se realice la castración en terneros, menor será su respuesta productiva, en términos de ganancia de peso y rentabilidad. Gracias al estudio, que combinó resultados de diferentes ensayos, el profesional descubrió que los dolores habituales relacionados con la inflamación de la clásica herida y su tamaño, juegan un rol fundamental en la magnitud del alcance productivo de los animales.

En el marco de una investigación realizada en Alberta (Canadá), se valoró el efecto de retrasar la castración sobre la Ganancia Diaria de Peso (GDP) y la respuesta al dolor de los ejemplares. Para esto, se compararon dos edades de castración: temprana, al pie de la madre a los 34 días de vida; y tardía, a los ocho meses de edad, al inicio de la recría, con una banda de goma sobre la base del escroto.

Los terneros de ambos grupos, con un peso promedio de 277 kilos, fueron transportados hacia una estación experimental donde comenzaron un programa de recría a corral, con dos entregas diarias de una Ración Totalmente Mezclada (TMR, por sus siglas en inglés). En general, los terneros castrados al pie de la madre ganaron un 37% más de peso diario que los que lo hicieron posteriormente, una vez comenzada la recría durante los primeros 42 días de alimentación a corral. En total, los terneros castrados en los primeros días, ganaron 10,5 kilos más que los que lo hicieron en el arranque de la recría.

Asimismo, la magnitud de la reducción de la GDP registrada en el lote de terneros castrados a los ocho meses de edad, resultó parecida a la disminución de GDP estimada a través de la ecuación de regresión publicada en el primer metaanálisis, que midió el efecto de la edad y método de castración sobre la respuesta productiva y el nivel de estrés de los animales. A su vez, el sufrimiento de los terneros se evalúo de acuerdo a las manifestaciones de dolor reflejadas sobre una serie de comportamientos desde el día cero (de castración) hasta los 28 días de pasada la práctica.

También se analizó la longitud del paso del tren posterior, dando como resultado que los terneros castrados a temprana edad manejan un período mucho más corto; el porcentaje de tiempo que los terneros estuvieron echados y la frecuencia de visitas al comedero por cada entrega de TMR. En estos últimos aspectos, los terneros castrados al comienzo de la recría permanecieron echados durante menos tiempo (31,36% a 24,2%) y realizaron menos visitas al comedero (12,42% a 11,30%).

Sin embargo, si bien los animales castrados al comienzo de la recría tuvieron manifestaciones de dolor, la castración no influyó sobre el consumo total de Materia Seca (MS), que fue del 2,5% del peso vivo. Así, la menor respuesta productiva podría explicarse a partir de una derivación de nutrientes y energía, normalmente canalizados durante el crecimiento, con procesos asociados a la reparación de tejidos y/o la respuesta inmune al curso inflamatorio. A igual consumo de TMR, el deterioro de la eficiencia de conversión da como resultado menos GDP.

En conclusión, debido a que la castración produce importantes consecuencias en el bienestar animal, debería ser reconsiderada para sistemas ganaderos, teniendo en cuenta los efectos secundarios que provoca en el ternero y terminan determinando la rentabilidad del proceso.

 

A tener en cuenta

Retrasar la castración no sirve como herramienta para que los animales ganen kilos, debido a que la acción anabólica de la testosterona provoca que una vez que los terneros sean castrados, se pierda el peso extra ganado.

Además, existen riesgos de muerte por hemorragias y/o infecciones que aumentan con la edad de castración, que generan mayores costos y la probabilidad de que se desarrollen accidentes laborales por trabajar con ejemplares menos dóciles.