Viernes 25 de Septiembre de 2020
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Malezas: la clave del control de semillas al momento de la cosecha

Innovadores australianos desarrollan un mecanismo para el control anticipado de las semillas, evitando que regresen al suelo

Malezas: la clave del control de semillas al momento de la cosecha
viernes 11 de septiembre de 2020
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eter Newman trabaja junto a su equipo en Australian Herbicide Resistance Initiative (AHRI), una iniciativa australiana para la resistencia a herbicidas. A Newman le parece una locura que se destine tanto tiempo y dinero a la aplicación de herbicidas costosos para las malezas. “Lo que podemos hacer es detener las semillas de las malezas en el momento de la cosecha; es lo que llamamos control de semillas de malezas al momento de la cosecha”, señaló.

El estudio que desarrolla AHRI, según el experto, abarca toda Australia y es una iniciativa que se sostiene con el aporte de empresas privadas como Bayer, Syngenta, Nufarm, Basf, FMC, Pionner, y fabricantes de maquinaria.

“Hemos desarrollado un conjunto de prácticas que llamamos “las grandes seis del invierno”, que el productor puede utilizar para el manejo y control de las malezas resistentes a herbicidas. Y más allá de controlar la maleza en el momento de la cosecha, recomendamos otras cosas para aplicar, como rotar los cultivos, el doble golpe que en general es con glifosato y paraquat, rotar los herbicidas y también mezclarlos”, explicó, a la vez que añadió que otro recurso que recomiendan no olvidar es “la competencia que los cultivos ejercen sobre las malezas, entre ellos los cultivos de servicio”.

Asimismo, explicó que “el control de la semilla de malezas es algo que se debe hacer a largo plazo, y entiendo que en la Argentina el arrendamiento es a corto plazo”, lo que “hace que quizá no se pueda obtener el compromiso del control a largo plazo, aunque sería interesante que cuando se arrienda la tierra se pueda hablar de esto entre el propietario y el arrendatario; en la Argentina puede ser un tema más complejo, pero si se ponen de acuerdo, esto mejorará el control de la maleza y beneficiará a ambos”.

De acuerdo con Newman, en Australia han realizado trabajos de ocho años de duración en los que se probó la efectividad del procedimiento, al lograr una menor presencia de raigrás. “En los últimos años, hemos visto nuevos desarrollos con estas máquinas que se adosan a la parte trasera de la cosechadora para destruir las semillas de malezas. Hay diferentes opciones de equipos –por ejemplo, Seedterminator y Redekop–, y todos destruyen entre el 95% y el 98% de las semillas”, aseguró.

“Todo empezó con el destructor de semillas hidráulico, que fue reemplazado por el destructor de semillas Harrington, otra opción, que es impulsado a correa y que tiene molinos verticales. Su eje es integrado en la parte trasera de la cosechadora y un conjunto de cuchillas destruye las semillas. El desarrollo más reciente que lanzamos al mercado es el Redekop para el manejo de residuos, que se fusiona junto con una trituradora que se llama MAV, accionada por una correa y cuyas hojas de moledoras están sobre un eje horizontal”, detalló.

La vida útil de los molinos ronda entre las 800 y 900 horas, dependiendo del material de construcción. “El valor de compra de estos equipos en Australia ronda entre los 65.000 y 75.000 dólares estadounidenses”, puntualizó el ingeniero. Sin embargo, lo que en verdad le interesa es la relación entre el capital invertido y el índice de exterminio de maleza. “El productor, además, evalúa cosas como si habrá atraso de cosecha, desgaste del equipo, costo de mantenimiento, servicio post venta”, añadió.

“Desde nuestro centro de estudios damos apoyo y asesoramiento al productor. En definitiva, al productor lo que le interesa es eliminar semillas y no reducir la capacidad de su cosechadora”, finalizó.