Sábado 15 de Agosto de 2020
Fate

Cómo cultivar arándanos en maceta

Ya sea en macetas con sustrato o en bolsas de fibra de coco, es posible cultivar arándanos más productivos y controlados

Cómo cultivar arándanos en maceta
miércoles 29 de julio de 2020
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xisten diversas maneras para cultivar el arándano, una de las frutas con más proyección en los mercados hortofrutícolas internacionales. Frente al tradicional método en suelo, muchos productores han optado por recurrir a otras soluciones como la hidroponía, que permite cultivarlos en cualquier región.

Los métodos más extendidos son el cultivo en maceta con sustrato o el cultivo en bolsas de fibra de coco. Ambos son altamente productivos y tienen la confianza de muchos agricultores.

Una mezcla bien equilibrada de turba rubia, fibra de coco y perlita es la idónea para conferir capacidad drenante al medio de cultivo, favorecer el asentamiento de las raíces, conseguir estabilidad físico-química y que dure a lo largo del tiempo. La maceta, por su parte, debe estar ideada para un drenaje óptimo; si la base tiene suficientes agujeros y cierta elevación, se conseguirá que las raíces tengan aireación y que no se produzcan encharcamientos.

Sin embargo, hay que evitar las macetas con patas por varios motivos: a veces dañan las raíces o agujerean las mallas antihierbas. Las macetas adecuadas para el cultivo de arándanos son grandes, con gran cantidad de sustrato y, por lo tanto, mucho peso.

La fibra de coco de alta calidad es un material con excelente capacidad de drenaje y rehidratación, que además no se compacta y es muy duradero. El hecho de que se entregue en bolsas individuales facilita mucho la instalación: colocar sobre el suelo, hidratar y plantar.

Ambos métodos presentan una importante ventaja: mayor seguridad en la gestión de plagas o enfermedades, debido a que las plantas están aisladas en contenedores individuales. De existir un problema así, resulta muy sencillo retirar las plantas afectadas para evitar problemas mayores.

La planta del arándano desarrolla su parte aérea de forma proporcional a las raíces. Con unas raíces fuertes, bien extendidas, la planta se desarrollará con más porte, lo que hará que produzca más frutos y de mayor calidad. Cuando se cultiva con sustrato, las raíces se expanden con mucha facilidad por todo el contenedor, ya que opone menos resistencia que el suelo.