Lunes 18 de Enero de 2021
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Cuatro cadenas, cuatro consejos

La puesta en común del reconocido trader Ivo Sarjanovic con los cuatro representantes de Acsoja, Maizar, Argentrigo y Asagir

Cuatro cadenas, cuatro consejos
lunes 30 de noviembre de 2020
E

l décimo cierre de las cuatro cadenas –Maizar, Acsoja, Argentrigo y Asagir– tuvo una puesta distinta. Además del “modo virtual”, el evento contó con la participación del consultor y economista Ivo Sarjanovic, quien se animó a brindar un consejo para cada cultivo.

 

La Argentina, un supermercado con pequeñas boutiques

Durante su conferencia, Sarjanovic abrió el juego con los representantes de las cuatro cadenas, imaginando el futuro de la Argentina. “No creo que podamos convertirnos solamente en un mundo de boutiques de especialidades. La Argentina tiene una estructura comercial súper eficiente que está armada para embarcar básicamente a granel y sobre eso se puede enriquecer”, precisó el economista.

 

Soja: estrategias para agregar valor y mejorar precios

“Nos cuesta mucho salir de ese lugar de granero del mundo y transformarnos en el supermercado del mundo”, expresó Luis Zubizarreta, presidente de Acsoja. Para Sarjanovic, en el caso de la molienda de soja existe una transferencia desde esta última hacia los destinos, lo que hace que la Argentina tenga una baja utilización de su capacidad a nivel industria.

“Si China comprara solamente entre un 5% y un 10% de toda la harina que usa, eso le daría espacio a la Argentina para producir entre 3 y 5 millones de toneladas adicionales de soja. De esa forma, solucionaría el problema de capacidad que tiene y mejoraría toda la estructura de márgenes”, propuso el economista.

 

Maíz: recuperar y ganar mercados

“La oportunidad es muy grande y tenemos que tomarla. De alguna u otra manera, tenemos que lograr que la Argentina logre exportar con mayor valor agregado. Más allá de todo el valor agregado que tiene la exportación de granos, la idea es exportar productos con mayor transformación, con un gran beneficio que tiene que ver con las economías regionales”, manifestó Alberto Morelli, presidente de Maizar.

Para el consultor, el fracaso de la cosecha ucraniana es un marco ideal para que la Argentina recupere alguno de esos mercados de maíz. “Hubo problemas en el verano del hemisferio norte y la cosecha va a terminar siendo bastante más chica de lo que se proyectaba. Es un momento ideal para que, a nivel Mercosur, tanto la Argentina como Brasil puedan participar de esos “lujos”. Hay una agenda que podría hacerse para el beneficio de ambos países”, precisó el especialista.

 

Trigo: abastecer y aumentar la producción

“Estaría bueno seguir trabajando para recomponer la relación comercial con Brasil. Estamos en un escenario distinto, con un coronavirus que nos mantiene sin viajes y con menos contacto, pero no por ello deberíamos dejar de interactuar con los brasileños para fortalecer ese mercado”, manifestó Miguel Cané, presidente de Argentrigo.

En la misma línea, Sarjanovic propuso un desafío para el trigo. “Cuando pase esto del COVID-19, creo que Brasil –que tiene una agenda mucho más aperturista que la Argentina a nivel político-comercial– va a tratar de volver a rediscutir todo lo que quedó planteado en el acuerdo entre el Mercosur con Europa. No sé cuán lista va a estar la Argentina para sentarse a esa discusión; probablemente, con el aumento del apoyo a los “partidos verdes” en Europa se pueda “comprar” un poco más de tiempo. Sin embargo, me preocupa que la Argentina y Brasil no concilien posturas y que eso lleve a algún tipo de deterioro del Mercosur, perdiendo el arancel común que protege al trigo argentino”, advirtió Sarjanovic.

 

Girasol: nuevos mercados y mejores precios

“En el aceite de girasol hemos tenido un tractor de la demanda en los últimos años que ha sido India. Todavía nos falta China y el sudeste asiático”, destacó Juan Martín Salas, presidente de Asagir.

Respecto a la entrada en el corto plazo de la Argentina en esos países de la región, el economista se mostró optimista en cuanto a los aceites. “Las políticas de EE.UU. en cuanto a biodiésel renovable y el pool de demanda que eso va a originar, van a generar una compra de aceite a partir de 2021 hasta el año 2024-2025. Eso implicará un incremento muy grande de demanda que va a afectar al mercado de aceites en general. Si bien en E.E.U.U esto se va a dar en aceite de soja y de maíz, va a “salpicar” a todos los aceites. En el caso del aceite de palmas, hay proyectos para llevar mandatos de biodiésel en Indonesia del 30% de corte al 40%. Además, creo que en los próximos dos o tres años el desequilibrio que va a originar el desarrollo de plantas en EE.UU. van a generar un precio relativo del aceite definitivamente mejor que el que tuvimos en los últimos años”, concluyó Sarjanovic.

La clave: la conciencia ambiental puede jugar a favor de los biocombustibles a nivel global.