Jueves 02 de Abril de 2020
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Manejo de las dosis nutricionales en los cultivos

Según Andrés Grasso, integrante de Fertilizar AC, las dosis deben ser ajustadas

Manejo de las dosis nutricionales en los cultivos
martes 10 de diciembre de 2019

Andrés Grasso es integrante de Fertilizar AC, una asociación civil sin fines de lucro formada por diferentes actores de la industria agropecuaria (empresas, instituciones, asociaciones de productores, universidades, entre otros), cuyo objetivo es concientizar sobre la importancia del uso racional del fertilizante y la sustentabilidad del sistema productivo y la conservación del suelo. Para el autor, en la región pampeana las variadas condiciones de manejo de cultivos y, en particular, de su nutrición conducen a resultados productivos dispersos, que limitan la valorización de los aportes de la aplicación de fertilizantes.

En este sentido, es ampliamente reconocido el aporte de la adecuada nutrición a la producción de los cultivos, como indican los resultados de las 1.200 entrevistas a productores agrícolas realizadas por Fertilizar AC. En promedio, los productores esperan que la nutrición no limitante a partir de los aportes por fertilización explique entre el 29% y el 39% de los rendimientos máximos alcanzables del cultivo de maíz. Sin embargo, a pesar de estas expectativas de brechas en los rendimientos, y de que el área fertilizada en el cultivo supera el 80% del total, las dosis medias de fertilizantes aplicados muestran que los aportes de nutrientes son inferiores a las cantidades extraídas en la producción de granos.

Nitrógeno (N) y fósforo (P) son los elementos mayormente aplicados y, en menor magnitud, azufre (S), en mezclas con alguno de aquellos. El impacto de este manejo nutricional se observa en los niveles de concentración de nutrientes en los tejidos foliares del cultivo.

En la última campaña de maíz, desde Fertilizar AC se analizaron más de ochenta casos: el 54% presentó niveles insuficientes de N, el 56% de P y el 65% de S. Estos resultados reflejan que, para la producción de maíz, tanto en fechas de siembra tempranas como demoradas, el ajuste de las dosis de fertilización de acuerdo con las expectativas de crecimiento y producción es un punto central a revisar.

Con el objetivo de determinar cómo afectan a la productividad del maíz las estrategias de nutrición, en Fertilizar AC desarrollaron una red de experimentación en lotes de la región pampeana. Además, compararon las estrategias actuales de los productores agrícolas con dos propuestas de mejora en la nutrición: una de ellas, que definieron como fertilización recomendada, se propone determinar las dosis de fertilizantes en función del diagnóstico de disponibilidad de nutrientes, con un análisis de suelo como base; la segunda estrategia consiste en definir las dosis para una fertilización balanceada, incorporando N, P, S y Zinc (Z) en base al diagnóstico del suelo, complementado con la demanda de nutrientes basada en las expectativas de alto rendimiento.

Luego de tres campañas, el maíz tuvo mejoras del 30% en los rendimientos, que oscilaron entre 7.752 y 9.846 kg/ha. En el maíz de segunda fecha de siembra, las mejoras fueron superiores, con valores de 2.520 a 6.520 kg/ha entre los diferentes manejos de nutrición. Las brechas de rendimiento entre el manejo actual y las estrategias de fertilización recomendadas fueron de 514 kg/ha: un 4% de pérdida de producción. Al comparar el manejo actual con estrategias de alta producción, las brechas alcanzan los 2.095 kg/ha, lo que equivale a pérdidas del 16% por los desajustes en la nutrición.

Estos resultados sugieren que gran parte de las brechas actuales de rindes en la región pampeana están asociadas a desajustes en la nutrición con NPS, cuando las dosis de fertilización no son acordes a los resultados de los análisis de suelos y a las expectativas de rendimientos. Si bien su importancia para el manejo eficiente de fertilización es reconocida, la caracterización de suelos en los sitios productivos aún es escasa.