Jueves 02 de Abril de 2020
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El tambo del INTA Manfredi suma tecnología para crecer en productividad y bienestar animal

Es uno de los primeros tambos de la región en innovar con el sistema de crianza colectiva

El tambo del INTA Manfredi suma tecnología para crecer en productividad y bienestar animal
martes 19 de noviembre de 2019

El tambo, como cualquier unidad productiva, es un sistema dinámico que demanda innovaciones de manera constante, tanto en tecnología como en transformaciones de manejo, siempre con el objetivo de elevar índices de productividad y calidad, bienestar animal y gestión ambiental. En consecuencia, en estos espacios, ciertos conceptos de trabajo fueron evolucionando hacia sistemas más avanzados.

El tambo de la Estación Experimental del INTA Manfredi, perteneciente a la Asociación Cooperadora de esa unidad, actualmente tiene 230 vacas, con una producción      promedio de 30 litros diarios de leche por animal, lo que se logró gracias a estrategias de manejo, alimentación y bienestar animal. En este sentido, todo lo que se hace en virtud del bienestar animal del rodeo repercute directamente en la productividad general del establecimiento.

En relación con el manejo de las terneras, la tendencia va hacia la crianza colectiva, reemplazando la técnica individual de jaula o estaca. El sistema de guachera colectiva y sus baldes con tetinas permiten regular la velocidad de ingesta de leche, optimizando el proceso digestivo y la formación de la gotera esofágica, por su semejanza al modo natural del mamado. Además, se mejoraron las instalaciones de las guacheras con corrales techados, acceso a patio e instrumentos de relajación para las terneras. La nueva estructura también cuenta con disponibilidad permanente de agua, lo que mejora el consumo de alimento sólido y facilita el proceso de digestión del mismo.

La premisa del manejo colectivo, que es una tendencia mundial, nace de diferentes estudios del comportamiento de rodeos bovinos y del análisis de experiencias que permiten llegar a la conclusión de que las vacas son seres sociables que se desarrollan mejor en estas condiciones. La crianza de manejo colectivo que se adoptó en el tambo del INTA Manfredi tiene como principal objetivo que las vaquillonas lleguen al primer servicio con un peso vivo de 380 kilogramos a los 14-15 meses de edad.

A su vez, el organismo incorporó un equipo pasteurizador autopropulsado surtidor de sustituto lácteo para alimentación de las terneras. Entre otras ventajas que trae aparejadas, se puede programar con la temperatura del alimento y permite dosificar la cantidad exacta de sustituto de acuerdo a las necesidades de cada rodeo. En consecuencia, la leche o el calostro pueden ser pasteurizados, reduciendo los tiempos del operario de preparación y alimentación, y estandarizando las condiciones del alimento.

Además, han incorporado otra tecnología que permite tener un control exhaustivo de cada animal: collares robustos que funcionan como sensores de actividad física y permiten medir el tiempo de rumia, aportando información sobre salud y celo. Los collares facilitan la identificación de los animales que se encuentran en estos procesos sin la necesidad de tener que revisar el rodeo completo y pudiendo proceder al tratamiento adecuado para el animal con mayor rapidez.

Finalmente, los puntos de ordeño que ya fueron instalados en el tambo son utilizados para el control de la producción de leche, mediante pulsación inteligente y sensores del flujo de leche. Éstos permiten ordenar a cada vaca de acuerdo a su flujo, realizando estimulación solo a los animales que lo necesitan. Esta tecnología maximiza la eficiencia del flujo de leche y protege, al mismo tiempo, la salud de la ubre.