Viernes 03 de Abril de 2020
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Trigo: claves para estimular el crecimiento y potenciar el rendimiento

El INTA realizó un ensayo en San Antonio de Areco donde se evaluó como inciden ciertos productos en el desarrollo de los cultivos

Trigo: claves para estimular el crecimiento y potenciar el rendimiento
martes 19 de noviembre de 2019

En los últimos años, el uso intensivo de los suelos y la continuidad de varios cultivos agrícolas –especialmente el de soja–, se posicionaron como una seria amenaza en la región noreste de la provincia de Buenos Aires, ya que se cree que la sustentabilidad de los sistemas podría verse afectada, debido a un balance negativo de carbono edáfico (materia orgánica).

Según el ingeniero agrónomo, Marcelo Beltrán, del Instituto de Suelos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), para revertir o atenuar la problemática es fundamental –además de prácticas como la siembra directa y la fertilización– incrementar la proporción de gramíneas en los sistemas de producción.

En este contexto, el trigo representa una buena opción a considerar, porque contribuye a mejorar los balances de carbono e impacta positivamente en la producción y rentabilidad a mediano y largo plazo de todo el sistema por su buena calidad, cantidad y distribución de rastrojo.

“La utilización de promotores de crecimiento, inoculantes, bioestimulantes e introductores de defensa en cultivos de gramíneas, a pesar de tener años de investigación, desarrollos y ensayos demostrativos a campo, no tuvieron una adopción significativa como el uso de inoculantes en soja. Sin embargo, la tendencia podría estar revirtiéndose con empresas nacionales y multinacionales que constantemente lanzan y desarrollan nuevos productos de menor impacto ambiental impulsados por la demanda creciente de alimentos de mayor inocuidad, cuya producción impacta en menor medida al ecosistema”, explicó Beltrán.

Estas herramientas no solo tendrían el atributo de aportar sustentabilidad a los sistemas productivos, sino que desde el punto de vista económico, lograrían respuestas en relación al rendimiento que permitirían tener índices de retorno por demás interesantes.

En este sentido, el ingeniero agrónomo Fernando Mousegne, de la Estación Experimental de Areco, aseguró que dentro de los promotores de crecimiento hay productos a base de microorganismos –como bacterias u hongos– que liberan nutrientes y metabolitos secundarios al suelo; y productos con compuestos orgánicos como ácidos fúlvicos, húmicos, compuestos nitrogenados y vitaminas, que pueden ser de gran ayuda.

“Ambos trabajan a nivel de la rizosfera, favoreciendo el crecimiento de las raíces, mejorando la absorción de agua y nutrientes, y controlando los agentes patógenos que atacan al cultivo, protegiéndolo de diferentes tipos de estrés abiótico. Todo esto mejora el crecimiento y la ganancia en grano”, detalló el profesional.

En la Unidad Demostrativa Agrícola del INTA San Antonio de Areco, se llevó a cabo un ensayo sobre rastrojo de soja para analizar el efecto de los productos orgánicos a semilla como estimuladores de crecimiento y potenciadores de rendimientos. Durante el mismo, se midieron los componentes de rendimiento (número de macollos, espigas, granos, peso y rendimiento) a partir de los siguientes tratamientos:

  1. a) Control sin promotor.
  2. b) Promotor de Crecimiento Vegetal (PCV).
  3. c) Sepa autóctona de hongo trichoderma app.
  4. d) PCV más trichoderma.

“El promotor de crecimiento fue el que significativamente incrementó todas las variables en estudio. Por empezar, subió el número de macollos en un 30% respecto al testigo. En este tratamiento combinado también se diferenció estadísticamente del testigo, pero en un 25%”, señaló Beltrán.

A su vez, Mousegne indicó que, con respecto al número de espigas, se observó una tendencia al incremento debido al uso de PCV en mejores escenarios de estado nutricional de la planta o mayor captación de radiación. Esto quiere decir que la fertilidad fue mayor porque se visualizó un incremento significativo en este tratamiento en relación al número de granos, y una tendencia positiva sobre el peso de los mismos.

El mayor número y peso de los granos hizo que se viera una tendencia al incremento de los rendimientos en los tratamientos con PCV. “El uso del promotor a base de compuestos orgánicos como tratamiento de semillas incrementó los rendimientos de trigo, principalmente a causa de la mejora en el número de granos”, concluyeron los investigadores.