Jueves 02 de Abril de 2020
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Uso de tarjetas hidrosensibles para aplicaciones eficientes

Para proteger los cultivos y el medio ambiente de manera eficaz, es necesario utilizar tecnologías sensibles a la humedad y garantizar su desarrollo responsable

Uso de tarjetas hidrosensibles para aplicaciones eficientes
martes 19 de noviembre de 2019

La tarjeta hidrosensible es una herramienta fundamental para poder lograr aplicaciones eficientes y responsables, ya que es indispensable controlar cómo se ha calibrado la maquina pulverizadora y cuál es la calidad que se ha logrado.

La misma consiste en un papel de color amarillo, muy sensible a la humedad, que al entrar en contacto con una gota de agua o un líquido se mancha de color azul, revelando el lugar donde ha caído la gota. Su uso es fundamental al momento de realizar una aplicación, ya que permite evaluar la calibración de una máquina y comprobar la calidad de la aplicación realizada.

Las tarjetas hidrosensibles evalúan la distribución de las gotas y el tamaño de las mismas, y permiten verificar que no se hayan generado derivas. Pueden utilizarse tanto en aplicaciones aéreas como en terrestres.

Para realizar la prueba de calibración, las tarjetas se deben colocar a lo ancho y, como mínimo, hacer dos pasadas de máquina. Se ubican sobre un soporte horizontal rígido, ligeramente por encima del suelo o apenas sobre el cultivo, a fin de que las gotas puedan llegar a ellas. Su posición deberá ser desde el centro de la máquina y distanciadas cada dos metros a lo largo del ancho de aplicación, evitando el trayecto de la rueda en el caso de las aplicaciones terrestres. En el caso de aplicaciones en montes frutales, se deberán sujetar con grampas directamente en el follaje.

Este procedimiento, que se aconseja realizarlo previo a la aplicación y solo con agua, permitirá conocer, al realizar las pasadas de prueba sobre las tarjetas, si la máquina ha sido correctamente calibrada, evaluando el tamaño de las gotas obtenidas, su distribución y homogeneidad.

Un aspecto importante para el análisis de las tarjetas es que las mismas se encuentren identificadas. Asimismo, es imprescindible el uso de guantes para su manipulación, a fin de evitar que queden marcadas. Las mismas se deben almacenar en bolsas selladas, sin contacto con polvo o humedad.

Una vez realizada la aplicación o la prueba de calibración, se procederá a contar las gotas en cada tarjeta; para ello, se recomienda utilizar una lupa. El tamaño de cada muestra deberá ser conocido, para poder calcular el número de gotas por cm2 de cada medición y estimar, con este valor, la densidad promedio de gotas para toda la tarjeta. Haciendo el promedio de los valores conseguidos para cada tarjeta, se podrá calcular si la distribución del producto fue el esperado. Para evaluaciones más precisas, es aconsejable el uso de sistemas lectores de gotas o programas que digitalizan y permiten obtener valores más exactos de distribución de gotas, tamaño y densidad.

La pulverización es una práctica de precisión, por lo que es fundamental controlar que se realice correctamente. El uso de tarjetas hidrosensibles es indispensable para aplicaciones eficientes que permitan proteger los cultivos y garantizar el cuidado de la sociedad y el medio ambiente.