Jueves 02 de Abril de 2020
Fate

La base inmunitaria adecuada

Claves para la organización de un correcto esquema de vacunación en los feedlots

La base inmunitaria adecuada
martes 12 de noviembre de 2019

La planificación de un plan sanitario es fundamental para evitar la aparición de enfermedades infecciosas en la producción bovina. Para obviar altas tasas de mortalidad en terneros, expertos recomiendan combinar un manejo adecuado de los factores predisponentes con la construcción de una sólida base inmunitaria.

El complejo respiratorio bovino es la principal causa de muerte, de origen infeccioso, en sistemas de producción de carne intensiva. De acuerdo a las estadísticas, la tasa de mortalidad alcanza el 35% de un establecimiento entre los 28 y 35 días de ingresados al feedlot. Por este motivo, los especialistas destacan a la prevención y detección precoz  como claves a la hora de reducir el impacto del complejo respiratorio.

 

Los Planes

Los planes sanitarios se adaptarán al modelo de negocio que tenga cada productor. La planificación para la construcción de inmunidad varía si el engorde de animales se realiza para consumo interno o para exportación y si los terneros que llegan a los corrales de engorde provienen de campos propios o de compra. Desde el punto de vista del manejo sanitario, los productores que engorden su propia hacienda a corral cuentan con una gran ventaja respecto a aquellos que compran los terneros y no tienen la posibilidad de construir una buena inmunidad de base.

 

Organización del esquema de vacunación

Un correcto plan sanitario debe contemplar la prevención del síndrome respiratorio y clostridial, y control de parásitos, tanto internos –gastrointestinales y pulmonares– como externos –piojos y sarna–. El pico de inmunidad con la vacunación se logra a los veinte días después de aplicada la segunda dosis, por eso la importancia de colocar las vacunas, al pie de la madre.

El plan sanitario al pie de la madre consta de dos dosis de vacuna contra el síndrome respiratorio  y dos dosis contra el síndrome clostridial con treinta días de intervalo y entre 15-20 días antes del destete. También de una dosis de cobre y seguimiento de parásitos mediante un análisis de HPG. En caso de desconocer el historial de vacunaciones, se recomiendan dos dosis de cada vacuna con un intervalo de 21 días. En ambos casos, en etapa de recría o ingreso a los corrales, se dará un refuerzo.

Sumado a esto, es importante la suplementación vitamínica (A y E) y mineral (cobre, zinc, selenio y magnesio), ya que esto permitirá poner a todos los terneros en las mismas condiciones sanitarias antes de comenzar su etapa de engorde.

 

Estrés

Sumado al proceso estresante de destete que atraviesan todos los terneros, existen otros factores que predisponen la aparición de enfermedades. Entre ellos puede mencionarse el estrés causado por el  transporte y hacinamiento, la mezcla de animales de distintos orígenes y condiciones ambientales que afectan el sistema inmunológico.

Para contrarrestar estos factores, los especialistas recomiendan recibir a los terneros en el feedlot con agua limpia, fresca y en cantidad suficiente. Respecto a la alimentación, se aconseja pasto, rollos o idealmente heno picado ofrecido en los comederos. Una correcta planificación también exige realizar una clasificación de las tropas, separando machos de hembras y estableciendo lotes parejos en tamaño.