Lunes 06 de Abril de 2020
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¿Cómo calibrar una mochila pulverizadora?

Es necesario tomar los recaudos necesarios para lograr aplicaciones eficientes

¿Cómo calibrar una mochila pulverizadora?
miércoles 06 de noviembre de 2019

 

Al momento de hacer frente a las enfermedades, malezas y plagas que afectan a nuestros cultivos, es necesario tomar los recaudos necesarios para lograr aplicaciones eficientes.

Una aplicación eficiente implica:

– Elegir correctamente el producto a utilizar.

– Determinar la dosis apropiada, de acuerdo a lo que indique la etiqueta del producto y la recomendación del Ingeniero Agrónomo o profesional.

– El momento adecuado para realizar la aplicación, teniendo en cuenta las condiciones ambientales y la presencia de la plaga.

– Calibrar correctamente el equipo aplicador.

Cuando las aplicaciones se realizan con equipos de mochila, como en el caso de producciones hortícolas o producciones de pequeñas extensiones, es importante controlar que el equipo se encuentre calibrado y que la actividad sea realizada por una persona capacitada. De lo contrario, podríamos generar efectos indeseados sobre el mismo operario, sobre el cultivo y/o sobre el ambiente.

Lo primero que se deberá chequear es que la barra portapicos se encuentre en condiciones, sin presentar roturas ni perdidas. Esto podrá verificarse utilizando el tanque contenedor con agua, verificando que no se produzcan goteos ni sobre la barra, ni en los picos o pastillas. En el caso que se visualice alguna perdida, el material defectuoso deberá cambiarse.

Una vez que se ha comprobado el correcto funcionamiento, se deberá proceder a calibrar la mochila. De acuerdo a indicaciones del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), en primer lugar se deberá cargar una cantidad conocida de agua, por ejemplo cinco litros. Posteriormente se deberá recorrer una distancia también conocida, midiendo una línea recta que no presente obstáculos y pulverizando el agua en esa misma línea. Por ejemplo, cincuenta metros.

En este punto es importante que a lo largo de esa distancia, el ritmo de avance sea el mismo ya que si se demora más en un lugar se generará una dosis más alta que en lugares donde se ha avanzado más rápido.

Otro dato que se deberá conocer es el ancho de trabajo de la barra, debido a que este permitirá conocer la superficie que se ha pulverizado. Por ejemplo, un metro. Una vez pulverizada (con agua) la distancia que se ha medido, se deberá medir el sobrante de agua del tanque. Por ejemplo: cuatro litros.

Conociendo estos datos se podrá proceder a realizar el cálculo de cuánta agua se ha aplicado. La superficie recorrida puede calcularse a través de la fórmula: Distancia recorrida x ancho de trabajo de la barra; en nuestro ejemplo: 50 metros x 1 metro = 50 mes la superficie recorrida. En esa superficie, y a velocidad de avance constante, podemos calcular el agua que se ha utilizado: cantidad de agua al inicio – sobrante de agua al final; en nuestro ejemplo: 5 litros – 4 litros = 1 litro de agua gastados.

Como las dosis de los productos se expresan generalmente por hectáreas, podemos llevar la relación a hectáreas, lo que nos dará la cantidad de agua que estaremos pulverizando por hectárea: 10.000 m2 (1 hectárea) * litros de agua gastados; en nuestro ejemplo: 10.000 m2 * 1 litros / 50 m2 = 200 litros por hectárea aplicada.

Esto significa que si recorriéramos una hectárea a la velocidad de avance que íbamos y teniendo en cuenta el ancho de trabajo de la barra portapicos, estaríamos liberando en total 200 litros. En general, las mochilas aplicadoras no poseen una capacidad de 200 litros, ya que sería imposible para el aplicador poder acarrear con ese peso. Las de mayor capacidad son de veinte litros; por lo cual si contáramos con una mochila de veinte litros, para poder recorrer una hectárea precisaríamos recargar la mochila diez veces. Por el contrario si nuestra mochila fuera de cinco litros, precisaríamos frenar y recargar 40 mochilas.

Una vez calculada la cantidad de litros que se pulverizan por hectárea, se deberá dosificar el producto en la mochila. Supongamos que la etiqueta del producto recomienda aplicar 2 litros por hectárea y que nuestra mochila tenga una capacidad de 20 litros. Como calculamos anteriormente, precisamos recargar diez mochilas de veinte litros para cubrir una hectárea, pero ¿qué cantidad de producto pondremos en cada mochila? Litros de producto por hectárea (dosis) = litros de producto por mochila. En nuestro ejemplo: 2 litros / 10 = 0,2 litros de producto por mochila.

Es importante recordar que en todos los casos en los cuales manipulemos productos fitosanitarios deberemos contar con el equipo de protección personal correspondiente a fin de resguardar la salud del operador.

Conociendo el funcionamiento de nuestra mochila pulverizadora y dosificando correctamente los productos que apliquemos podremos proteger nuestros cultivos generando aplicaciones responsables.

 

CASAFE