Lunes 06 de Abril de 2020
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Arándanos: una industria que sigue creciendo

Argentina es uno de los principales exportadores mundiales de este fruto, que es rico en cualidades nutritivas y medicinales. En los últimos años, la exportación aumentó considerablemente

Arándanos: una industria que sigue creciendo
miércoles 16 de octubre de 2019

A lo largo de 2016, la producción de arándanos en territorio argentino creció de manera tal que nuestro país se convirtió en el séptimo exportador mundial de este fruto, que genera alrededor de doce mil puestos de trabajo por temporada. El crecimiento durante el último período fue sostenido, llegando a más de 3.500 hectáreas destinadas a su cultivo, donde se producen cerca de veinte mil toneladas anuales del producto.

“Hace varios años el sector destina el 95% de la producción de arándanos frescos a la exportación, principalmente hacia los Estados Unidos y Europa”, declaró Carla Ginóbili, gerente del Comité Argentino de Arándanos (ABC).

La mayor parte de la cosecha arranca a mitad de septiembre y se extiende hasta mediados de diciembre, cuando en el hemisferio norte no hay frutos frescos debido al final de la cosecha. Dadas determinadas características, se requiere para su producción una buena cantidad de mano de obra; mientras que para su conservación se precisa un enfriado rápido, ya que gran parte se destina al mercado externo. Sobre esto, Ginóbili expresó que el número de trabajadores depende de la producción que haya cada año y de las propiedades de las plantaciones.

En campo, el trabajo consiste en el mantenimiento del cultivo, la aplicación de un programa fitosanitario y de agroquímicos para prevenir el surgimiento de plagas, labores de poda y control de heladas. “Llegada la época de cosecha, se contratan hasta quince personas por hectárea en las semanas de producción pico, para realizar tareas de cosecha y empaque. Este último proceso se realiza en ambientes con temperaturas controladas para evitar que se madure la fruta. Una vez que se clasifica y embala, se baja la temperatura a cero grados para mantener la cadena de frío en su transporte al puerto o aeropuerto de origen”, aclaró Ginóbili.

De acuerdo a una serie de datos publicados por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) Entre Ríos, las fases de trabajo incluyen la plantación; los cuidados anuales; y la cosecha y poscosecha –envasado, frío y transporte–, que requieren buena cantidad de mano de obra intensiva. Asimismo, la cosecha tiene ciertas particularidades que requieren de una capacitación previa, para que los trabajadores no se pierdan algunas de sus cualidades más representativas en el proceso. La fruta debe tocarse lo menos posible para que se conserven sus características naturales, que también funcionan como indicadores de su calidad. El único tratamiento que se realiza para los arándanos que se destinan a Estados Unidos es una fumigación, a fin de controlar las plagas de moscas de los frutos.

La cosecha exige entre 30 y 45 días entre octubre y abril, e implica alrededor de doce mil puestos de trabajo. La provincia que registra la mayor producción de septiembre a octubre es Tucumán, al tiempo que entre noviembre y diciembre se concentra en Buenos Aires y Entre Ríos. El departamento entrerriano de Concordia es una de las zonas productoras de arándanos más importantes del país, donde existe un suelo apto para la implantación del cultivo que ofrece los mejores rindes.

Como la producción se dedica en buena medida a la exportación, actualmente se vienen desarrollando estudios genéticos para cosechar variedades que puedan abastecer el mercado interno. “Respecto a la producción de arándanos en la zona entrerriana, es interesante destacar que es a contra estación de sus principales consumidores y destinos. Los niveles mundiales de consumo de esta fruta han crecido, debido a todas sus cualidades nutricionales y medicinales”, alegó Laura Owczarczyn, del INTI Entre Ríos.

 

Pasos para la producción

- Se seleccionan los plantines según sus variedades y material genético.

- Para las plantaciones, se utilizan plantines implantados en camellones.

- Entre los cuidados, precisan riego, fertilización, poda y control de plagas.

- La cosecha requiere buena cantidad de mano de obra.

- Una vez que se cosecha, se mantiene y transporta en cámaras de frío.

- La mayor parte de las ventas se destina al mercado externo.