Viernes 25 de Septiembre de 2020
Fate

La industria frigorífica da batalla al coronavirus

El sector cárnico se capacita y profundiza las buenas prácticas sanitarias para atravesar la pandemia

La industria frigorífica da batalla al coronavirus
miércoles 24 de junio de 2020
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n el marco de la pandemia de COVID-19, el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva) encabezó una jornada de formación y capacitación de buenas prácticas sanitarias. El evento virtual contó con la participación de especialistas nacionales e internacionales a través de talleres a distancia que apuntaron a analizar las medidas puestas en práctica por  la industria frigorífica ante la irrupción del Covid-19. Cómo garantizar la inocuidad del producto y la salud de los trabajadores, entre los principales aspectos a profundizar.

La primera ponencia estuvo a cargo del doctor Omar Sued, médico infectólogo, titular de la Sociedad Argentina de Infectología e integrante del Comité de Expertos que asesora al presidente de la Nación. Durante su exposición, el especialista se refirió a  las medidas sanitarias para evitar la propagación del COVID-19 en la industria frigorífica.

Dentro de las plantas, después de que cada empleado informe al ingreso si tiene algún síntoma o mantuvo contacto con personas de zonas de riesgo, debe medirse su temperatura y controlarse el uso obligatorio del barbijo. Además, se debe mantener la distancia de dos metros y realizar una desinfección permanentemente con lavandina, especialmente en los baños y en lugares donde se compartan equipos y utensilios.

Sumado a esto, Sued realizó algunas aclaraciones. “No hay que pensar que poner una cabina sanitizante o un túnel de desinfección va a facilitar las cosas. No existe ninguna evidencia de que las camas de ozono produzcan una pérdida de la viabilidad del virus”, enfatizó.

Por el lado del Senasa, la voz estuvo a cargo de Gustavo Adolfo Soto Kruse, director de Inocuidad y Calidad de Producto de Origen Animal, quien detalló cómo el organismo se adecuó ante la irrupción de la pandemia.

En este caso, el organismo cuenta con comités de crisis a nivel regional para asegurar el cumplimiento de los protocolos y de la salud del personal en todo el país. Si bien el virus no es una ETA (enfermedad transmitida a través de los alimentos) y el Senasa asegura la inocuidad del producto, realiza un minucioso trabajo en el resguardo de  la salud de las personas.

Fernando Sampedro, docente en la Universidad de Minnesota, se refirió a la gestión integral del riesgo en la cadena agroalimentaria. Según el experto, el coronavirus “ha dejado dos componentes fundamentales a la hora de manejar la crisis: por un lado, tenemos el componente humano, es decir, estos protocolos los tienen que implementar personas, trabajadores de la empresa; por otro lado, lo que nos ha dejado es la importancia de tener una cultura de inocuidad en las empresas alimentarias”.

Asimismo, Sampedro hizo hincapié en la importancia de la comunicación. “En este sentido, es indispensable que la cadena comunique de manera clara que tampoco hay evidencia que el COVID-19 se transmita en los empaques, ni que afecte al ganado vacuno, porcino o avícola”, subrayó.

Ulises Forte, presidente del Ipcva, finalizó el encuentro. “Todos sabemos que se vienen tiempos difíciles, que el mundo va a cambiar, que la realidad comercial y las exigencias después de esta etapa van a ser diferentes, por eso es imprescindible ir pensando a futuro cómo seguimos”, concluyó.