Lunes 06 de Abril de 2020
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Alberto Morelli: "La Argentina debe retomar un sendero económico en el que las inversiones desempeñen un papel central"

En la apertura del Congreso Maizar 2019, el presidente de la entidad remarcó la necesidad de una cooperación público-privada. Además, se refirió a la ley de semillas, entre otros temas

Alberto Morelli: "La Argentina debe retomar un sendero económico en el que las inversiones desempeñen un papel central"
miércoles 29 de mayo de 2019

En su discurso de apertura del Congreso Maizar 2019, llevado a cabo en el complejo Goldencenter de la Ciudad de Buenos Aires, Alberto Morelli, presidente de la entidad, hizo hincapié en cómo, de una campaña a la otra, se pasó de bajos rendimientos a causa de la mayor sequía de los últimos cincuenta años a la mayor cosecha de maíz de la historia, con más de 48 millones de toneladas proyectadas de maíz comercial.

En ese sentido, Morelli señaló que “si en la campaña previa la inversión en tecnología había ayudado a mitigar las pérdidas, en ésta logró expresar el enorme potencial de rendimiento, con una productividad promedio récord”, a la vez que remarcó que ello debe servir de estímulo para “trabajar fuertemente en la exportación, tanto de maíz como de los productos que le siguen en la cadena de valor, así como en aumentar el procesamiento interno. Exportar e industrializar no conforman una antítesis, sino que van de la mano. De allí que el lema de este Congreso sea El despegue internacional”.

Asimismo, sostuvo que desde Maizar destacan “el trabajo que viene realizando el Gobierno Nacional para la apertura de mercados” y apoyan que se continúe en esa dirección. “La reciente habilitación del mercado chino a la carne porcina argentina es un ejemplo en ese sentido: es exportar maíz convertido en proteína animal, es decir, con más valor agregado”, aseguró.

En esa línea, el ejecutivo expresó que a ese esfuerzo público se lo debe acompañar con “un fuerte compromiso del sector privado, tal como ocurre en los países competidores. Tendrá que analizarse la conveniencia de crear una organización público–privada, sin fines de lucro, que permita tener agentes permanentes en los principales destinos de nuestras exportaciones agroalimentarias, para que desarrollen nuevos mercados”. Según Morelli, con la sinergia de ambos sectores será posible  “impulsar activamente nuestros productos hacia un mundo con crecientes requisitos de calidad e inocuidad”.

Por otra parte, destacó “el acuerdo de colaboración alcanzado por la Secretaría de Gobierno de Agroindustria con los gobiernos de Brasil, Canadá y Estados Unidos, para trabajar conjuntamente sobre enfoques científicos en relación con la presencia de bajo nivel de cultivos biotecnológicos aún no aprobados en los países importadores, una amenaza enorme para nuestros mayores productos de exportación”.

“La Argentina debe retomar un sendero económico en el que las inversiones desempeñen un papel central. Esto nos obliga a trabajar sobre los distintos factores que afectan la competitividad de nuestras industrias y limitan las inversiones. Los altos impuestos, la evasión impositiva, la inflación y los saltos en el tipo de cambio dañan la competitividad y generan obstáculos a la hora de adoptar decisiones de inversión”, afirmó Morelli.

Por otro lado, también hizo referencia a la necesidad de trabajar en el fortalecimiento de la institucionalidad para poder construir políticas a largo plazo. “Necesitamos seguridad jurídica, es decir, instituciones fuertes, creadoras de consensos de largo aliento. Tenemos que dar certeza y competitividad a la producción para agregar valor, promover el desarrollo e incrementar las inversiones”, aseveró.

En lo que respecta a los biocombustibles, dijo que “las normas que regulan el etanol de maíz con el que se cortan las naftas han cambiado en varias oportunidades, para finalmente derogar la fórmula de cálculo, lo que deja al sector en una gran incertidumbre”.

En ese sentido, manifestó: “Con las plantas e inversiones realizadas hasta hoy, tenemos la posibilidad cierta de producir etanol para aumentar el corte de las naftas del 12% actual a un 15%. ¿Por qué motivos no podemos aumentar estos porcentajes hasta niveles similares a los de otros países? Tenemos maíz para transformar, capacidad disponible e inversores dispuestos a ampliar o realizar nuevas plantas”. Y remarcó: “La normativa actual expira en 2021. Empecemos a pensar una nueva Ley de Biocombustibles, que proyecte un corte de naftas con 27,5% de etanol, como en Brasil”.

Por otro lado, se refirió a la necesidad de tener una ley de semillas que respete la propiedad privada. “Desde su fundación, Maizar ha promovido el respeto a la propiedad intelectual. Durante 2018, los sectores público y privado trabajaron mancomunadamente para alcanzar los consensos para modificar la ley. Ese proceso culminó con más de 45 exposiciones que tuvieron lugar durante 4 jornadas en la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados. Finalmente, el 20 de noviembre, dicha Comisión dictaminó favorablemente para modificar parcialmente la ley 20.247, dictamen que tiene estado parlamentario hasta fin de año”, explicó.

En ese contexto, Morelli señaló que es fundamental “trabajar en el tiempo que resta para alcanzar los acuerdos políticos necesarios para que finalmente la Argentina pueda contar con una nueva ley de semillas que promueva la investigación y el desarrollo, tanto público como privado, fundamentales para incentivar las inversiones que todo el sector necesita”.

“Un funcionamiento eficiente de nuestro sistema productivo y comercial requiere de un enfoque integral, que contemple acciones articuladas entre sí, con el objetivo de reducir el impacto del  riesgo climático y el de precios en función de su frecuencia e intensidad”, lo que contempla “obras de infraestructura, promoción de los mercados de futuros, diseño de herramientas de cobertura con seguros y derivados climáticos, y una moderna ley de emergencia agropecuaria”, expresó el ejecutivo.

Finalmente, Morelli subrayó: “Somos oferentes de múltiples productos de la agroindustria nacional, que generan inversiones y miles de puestos de empleo a lo largo y a lo ancho de todo el país. La única manera de aumentar sostenidamente los aportes de la cadena del maíz a la sociedad es mediante la generación de riqueza a partir del incremento en la producción y exportación de materias primas y sus productos de transformación”.