Viernes 03 de Abril de 2020
Fate

Síndrome del aborto otoñal en porcinos

Técnicos del INTA recomiendan estar alerta para minimizar los efectos ambientales sobre las cerdas y contribuir a la sostenibilidad de los planteos productivos

Síndrome del aborto otoñal en porcinos
lunes 15 de abril de 2019

En el otoño hay una disminución de los efectos de las altas temperaturas y la alta radiación solar lo que constituye un verdadero alivio para los sistemas de producción de cerdos, sobre todo aquellos dedicados a la cría, tanto en confinamiento como al aire libre, con mayor efecto, claro, sobre estos últimos”, explicó Ariel Cogo, veterinario de la agencia Luján del INTA AMBA. Es en este contexto que alerta sobre la problemática estacional que pueden acarrear las cerdas: el síndrome de aborto otoñal.

En esa línea, indicó que “durante esta estación se genera un efecto negativo sobre los índices reproductivos que debemos conocer para tratar de minimizar sus efectos y así contribuir a la sostenibilidad de nuestros planteos productivos”.

Asimismo, Cogo detalló que “la disminución de las horas de luz y la caída estacional de la secreción de hormonas reproductivas pueden atentar contra la productividad individual de la cerda y se refleja en la baja performance promedio anual de nuestra granja”.

La cubrición o servicio de la cerda en celo marca el inicio de un nuevo ciclo reproductivo, una nueva gestación que el especialista dividió en tres momentos en los cuales pueden ocurrir pérdidas embrionarias o fetales: las primeras dos semanas corresponden a la fecundación de los óvulos de parte de los espermatozoides y la adhesión de los embriones formados al útero, nidación o implantación; de la segunda a la quinta semana es la etapa de reconocimiento materno; y la última y más larga es el crecimiento fetal hasta terminar en un nuevo parto.

“De acuerdo a cuando ocurra la pérdida de la preñez se observará un retorno al celo de manera regular que a veces es una repetición del mismo por no fecundación, pero muchas otras es una pérdida embrionaria o bien un retorno irregular que a veces se asocia a patologías infecciosas: éstas son solo responsables del 35% de las mismas”, puntualizó el técnico de la agencia Luján.

En ese sentido, remarcó que esta época del año es más benigna en cuanto al clima, pero tiene sus particularidades que hay que conocer, ya que a partir de agosto se debe estar preparado para otra estación cálida que puede traer complicaciones en las granjas.

Además, recomendó preparar un encierre sombreado para la gestación y, al mismo tiempo, asegurar una buena provisión de agua en la que se tenga en cuenta el caudal y presión.

En cuanto a los servicios para esta época del año, sugirió que se vuelvan a poner a servicio el número de hembras proyectado, incorporando las cachorras de a un 20% por banda –no todas juntas en una banda–, y chequeando la fertilidad de los padrillos que vienen de una estación complicada, ya que se viene de días de mucho calor.

 

INTA