Gustavo Preissegger: "Se puede producir carne en cualquier lugar"

"Si uno toma la producción ganadera como una sistematización de un proceso, la productividad va a aumentar", sostuvo el asesor de Estancia La Carreta

Gustavo Preissegger: "Se puede producir carne en cualquier lugar"
miércoles 08 de agosto de 2018

Estancia La Carreta es una empresa agrícola-ganadera de la familia Pardo, que no son empresarios nacidos en el sector pero sí son empresarios que tienen un concepto y una idea de cómo producir, basados en la calidad, la eficiencia y la rentabilidad”, indicó Juan Manuel Alberro, administrador del establecimiento, en el Congreso Argentina Supermercado del Mundo y señaló que, para abrirnos al mercado internacional, “uno de los principales desafíos va a ser aumentar la producción” mejorando los índices.

Estancia La Carreta está ubicada en el noroeste santafesino: el establecimiento principal tiene 15 mil hectáreas ubicadas “a 20 kilómetros al este del límite con Santiago del Estero y 100 kilómetros al sur del límite con Chaco”, detalló Alberro. Del total de la superficie, 10 mil hectáreas se destinan a la agricultura y de las cinco mil hectáreas ganaderas, dos mil son de monte; el resto se trabajan con pastoreos intensivos.

Dentro de la cabaña de Braford, Alberro subrayó el rol de la genética, el “buscar animales más eficientes, mejores productores de carne y todo lo que es la producción de reproductores”.

Del panel también participó Gustavo Preissegger, asesor en producción ganadera, quien dijo: “Lo que buscamos en una zona marginal fue lograr resultados reproductivos y productivos que estuvieran acorde a lo que era la Pampa Húmeda”. Habiendo llegado a resultados exitosos, destacó que “se puede producir carne en cualquier lugar”; depende de la mirada de los empresarios y asesores y que “cada una de las partes que intervienen en la producción de carne miren el objetivo de igual manera”.

El proyecto ganadero, a largo plazo, debe basarse en la productividad, la cual, según Preissegger, hay que buscarla y no esperarla. Respecto de esta cuestión, transmitió una enseñanza que le dejó su padre: “Él siempre me decía que en el campo o estábamos bien o estábamos mal; cuando no era por la lluvia, era por el gobierno. Si era amigo del gobierno, la culpa la tenía la lluvia y, sino, al revés. Pero, definitivamente, en medio hay decisiones, hay gestión de empresa que tiene muchísima importancia; entonces, si uno toma la producción ganadera como una sistematización de un proceso donde no hay explicaciones de los fracasos, creo que definitivamente la productividad va a aumentar”.

Trasladando esta idea a La Carreta, Preissegger comentó que cuanto empezaron a trabajar allí, “era un campo que tenía una ganadería de baja productividad, por una cuestión de animales fenotípicamente malos”. Con la ayuda de un asesor genético, lograron mejorar ese aspecto, logrando una visión de animales más carniceros.

Otro aspecto resaltado por el asesor fue el de la capacitación del personal del campo. Comentó que en el establecimiento capacitaron a las personas que trabajaban como ‘recorredores’ a caballo: incorporaron el uso de motos “para llegar más rápido y poder cumplir con los cambios de parcela y los horarios de comida”. Además, es importante cuidar la comodidad de los empleados para que se queden en el campo: tienen que tener Wi-Fi, luz y las condiciones necesarias para que se sientan a gusto.

En Estancia La Carreta, se trabaja mucho sobre la parte reproductiva. El desafío propuesto fue el de alcanzar un porcentaje de preñez del 90%, cuando en la zona, en el mejor de los casos, se llegaba al 75%. Hoy se insemina el 70% de las hembras pero con resultados por debajo de los esperados: “Cuando hayamos cumplido con la retención y con el número de vientres que buscamos, se va a lograr una preñez del 90%, porque nosotros vamos presionando sobre la fertilidad. La que no se preñó, la vamos a eliminar y nos van a quedar siempre vientres que sean productivos y que reproductivamente respondan a nuestras expectativas”, señaló Preissegger.

Una cuestión importante en la cual hizo hincapié el asesor fue la de utilizar los datos genéticos de los animales: “Hay que independizarse del fenotipo. Los datos cuando son serios, son contundentes”.

Recordando el argumento de un informe de una consultora francesa que establecía que, en 25 años, la carne vacuna va a ser caviar, Preissegger opinó: “Si uno asocia toda la interacción que hay con diferentes factores, va a suceder. No puede aumentar mucho más la productividad por la cantidad de agua y de energía que usa”. “La carne vacuna va a ser el caviar de hoy”, concluyó.