Andrés Larre: "El futuro parece peligroso, pero en realidad está lleno de oportunidades"

"Tenemos que empezar a pensar que van a aparecer nuevas formas de fabricación a partir de productos existentes", sostuvo el subsecretario de Innovación y Ciudad Inteligente de C.A.B.A

Andrés Larre: "El futuro parece peligroso, pero en realidad está lleno de oportunidades"
lunes 11 de junio de 2018

El futuro está más cerca de lo que uno cree”, planteó Andrés Larre, subsecretario de Innovación y Ciudad Inteligente del Ministerio de Modernización, Innovación y Tecnología de la Ciudad de Buenos Aires. En el marco del Congreso Argentina Supermercado del Mundo, habló sobre las visiones del futuro que involucran al sector de alimentos y que ya están empezando a desarrollarse: carne de laboratorio, productos con harina de grillo, así como cueros y huevos perfectos. “La biomanufactura es una de las tantas tecnologías disruptivas, emergentes, pero considero que es una de las que va a cambiar radicalmente la vida de todos nosotros”, sostuvo Larre.

Con la intención de aplacar el temor que pueden generar las revoluciones tecnológicas, debido al enfrentamiento con lo desconocido, el subsecretario reveló algunos datos que hacen referencia a las mejores condiciones de vida que se fueron dando a lo largo de los años, gracias a las innovaciones. En primer lugar, mencionó el crecimiento poblacional, el cual pasó de ser históricamente lineal a ser exponencial a partir de la revolución agrícola de 1750; en aquél momento, habían 600 millones de habitantes y hoy somos 7.500 millones. “Cuando nosotros damos treinta pasos hacia adelante, en forma lineal avanzamos 30 metros. Pero cuando el crecimiento es exponencial, avanzamos duplicando cada paso. Y en 30 pasos podemos recorrer 26 veces la vuelta al mundo”, resaltó.

Las cifras que demuestran la mejora en la calidad de vida, según Larre, son las siguientes: “La pobreza bajó desde el 1800 al 2015 de más del 90% a menos del 20%; la mortalidad infantil, casi en 50% en el 1800, hoy está por debajo del 10%; la alfabetización, que en el 1800 estaba en el 15%, hoy ya está por arriba del 85%”.

La cuestión con las tecnologías exponenciales es más compleja ya que no son tan conocidas masivamente, aunque “algunas de ellas van a tener un impacto significativo”, según afirmó el subsecretario. En esa línea, destacó una frase de Einstein que representa la situación de los emprendedores tecnológicos: “Si yo tengo una hora para solucionar un problema, cincuenta y cinco minutos los voy a destinar a definir la pregunta correcta”.  

La carne desarrollada en laboratorio se realiza “a partir del tejido de la vaca. Se extraen las células madres y, a partir de eso, con impresión 3D, se imprimen los tejidos musculares que luego se mezclarán con otros aditivos, otras grasas y generan la hamburguesa”, describió Larre. Este proyecto, liderado por la empresa americana Memphis Meats, se encuentra aún en una prueba piloto. Tal como detalló el subsecretario, esta carne tiene como ventaja la falta la carencia de bacterias y antibióticos y, en ese sentido, “apunta a ser, en un futuro, una carne perfecta, de la mejor vaca, de la mejor parte”.

Fabricar una de estas hamburguesas, actualmente cuesta US$100 los 100 gramos. No obstante, “hacia el 2019, la misma hamburguesa de 100 gramos se estima que va a costar diez dólares. Y hacia el 2023, fabricarla va a costar dos dólares. En ese momento, se va a cambiar un poco el paradigma de la fabricación de la carne a nivel global”, señaló Larre.

Lo mismo sucede con el cuero y con los huevos, que siguen la tendencia de la producción hacia la perfección con características elegidas a medida. Si bien también está en etapa piloto, se está avanzando en el desarrollo de huevos perfectos hechos sin gallinas y, por eso, sin salmonella.

El caso de la harina de grillo es diferente: ya no es una prueba piloto, sino que tiene marcas existentes que comercializan sus productos. Por una lado, está Exo, una marca estadounidense que fabrica barritas a partir de este producto. Asimismo, Mushi, emprendimiento argentino, también está desarrollando alimentos a base de harina de grillo. Los beneficios que tiene, como señaló Larre, son el mayor porcentaje de proteínas y el menor índice de contaminación en su producción; “es una alternativa, no va a sustituir”, aclaró el subsecretario y subrayó: “Tenemos que empezar a pensar que van a aparecer nuevas formas de fabricación a partir de productos existentes que se trabajan de una forma distinta”.

“El futuro parece peligroso, pero en realidad está lleno de oportunidades”, remarcó Larre e hizo hincapié en que “tenemos que entender, como argentinos, en qué somos los mejores. Hay que generar, atraer y retener talento y capacitarlo porque, ese talento, va a ser el único que nos permita estar en este tren. Tenemos que ser parte de este cambio”. 

En esta cuestión de desarrollo e innovación, el Estado cumple un rol fundamental “generando las condiciones, las políticas públicas y las oportunidades, pensando en nuevos modelos público-privados”, finalizó Larre.