Leandro Parissia: "La soja texturizada es un sustituto sano y económico de la carne vacuna"

"Todas las especies en diseño genético van a un menor consumo de alimento con una mayor productividad", afirmó el presidente de BioNutrir

Leandro Parissia: "La soja texturizada es un sustituto sano y económico de la carne vacuna"
viernes 11 de mayo de 2018

BioNutrir, empresa dedicada a la nutrición animal, piensa constantemente en innovar y generar nuevos productos, manteniendo su foco en la realización de aditivos, premezclas, núcleos vitamínicos y algunos concentrados proteicos.

Leandro Parissia, presidente de la compañía, sostuvo en el congreso “Argentina, Supermercado del Mundo” que piensan en generar “productos que tengan una aplicación importante dentro de la cadena alimentaria”, a fin de que sirvan tanto para la nutrición animal como la humana.

Asimismo, el ejecutivo señaló que “todas las especies en diseño genético van a un menor consumo de alimento con una mayor productividad”, con lo cual para poder balancear las dietas es necesario “concentrar cada vez más los nutrientes”.

“Creemos que el desarrollo del país pasa por dar valor agregado, generando un desarrollo genuino para poder incluir dentro de esas estructuras a mucha gente que necesita trabajo”, sentenció.

Además, Parissia hizo hincapié en la producción de proteína de soja texturizada, destacando que la misión de BioNutrir es generar un producto que “cumpla con los estándares de calidad e inocuidad más altos que requiere el mercado nacional e internacional”.

En ese sentido, dijo que buscan llegar a diferentes mercados, encontrando el único obstáculo en la Unión Europea, ya que tienen prohibidos los cultivos genéticamente modificados para consumo humano; no obstante, si se puede exportar soja texturizada para consumo animal. Según el presidente de BioNutrir, las regiones más importantes en las que se quieren enfocar son América Latina, el sudeste asiático y África.

En cuanto a la estructura de la planta de elaboración, que está situada dentro del Parque Industrial de la localidad de Ordóñez, en Córdoba, Parissia sostuvo que hoy en día “está armada para producir entre tres y cuatro toneladas por hora”, pero que a futuro puede “llegar a doce toneladas por hora agregando una nueva maquinaria”.

A su vez, el ejecutivo explicó que poseen una planta distinta que hace toda la parte de nutrición animal, y otra que produce “expeller de soja de altísima calidad y que, hoy, tiene inconvenientes para transformar”. Parissia indicó que si logran aliarse para revertir esa situación, podrían generar otra industria aledaña. Y añadió: “Sería fundamental la diferencia de valor que tendríamos entre el valor de mercado y el costo del producto para hacerlo”.

En este punto, consideró que la expeller de soja es más favorable que la harina high pro –que es el subproducto de la extracción de aceite-, debido a que tiene más grasa y eso hace que sea más fácil el paso por el extrusor. “Genera mejor palatabilidad porque el material graso produce una prefritura dentro del tornillo”, afirmó.

En la misma línea, Parissia explicó que el proceso de producción de carne de soja consiste en moler el producto, pasarlo por el extrusor donde se le aplica temperatura y presión para lograr proteínas vegetales enruladas. “La soja texturizada es un sustituto sano y económico de la carne vacuna”, aseveró.

Con respecto a los beneficios del producto, sostuvo que “tiene un alto valor biológico, con un aporte muy rico en minerales y vitaminas”, siendo “fuente de once aminoácidos esenciales”. Además, remarcó que “tiene el doble de proteínas que la carne si lo vemos en materia seca, es decir, sin el agua”. Y agregó: “Un kilo de músculo totalmente limpio para generar un producto animal alimenticio cuesta alrededor de tres veces más que un kilo de soja texturizada”.

Asimismo, señaló que el producto posee tres presentaciones: de más de tres milímetros, de tres milímetros a uno, o de menos de un milímetro, según la industria a la cual apunte; es decir que “va a salir en tres granulometrías diferentes de acuerdo a la necesidad del consumidor”.

En ese sentido, dijo que están viendo “cómo encarar el mercado para salir con este producto directamente fraccionado en góndola en las cadenas de supermercados”, ya que ven que no hay disponibilidad.

Por último, en cuanto a las aplicaciones, explicó que se puede usar como extensor para mejorar la jugosidad de la carne y reducir el colesterol y las grasas saturadas, así como en la industria panadera para “realizar galletitas con cereales como desmoldante y como aporte proteico en distintos panes” y en la industria láctea.