Juan Carlos Aba: "No hay que aumentar el stock, sino la productividad de las vacas"

"La Argentina produce 56 kilos de carne por animal que pisa", sostuvo el presidente de CAPROVE

Juan Carlos Aba: "No hay que aumentar el stock, sino la productividad de las vacas"
miércoles 11 de abril de 2018

Fundada en 1946, la Cámara Argentina de la Industria de Productos Veterinarios (CAPROVE) representa a compañías elaboradoras, comercializadoras e importadoras de productos biológicos y/o farmacéuticos para el uso veterinario. Con más de setenta años de trayectoria, asesora a productores agropecuarios y veterinarios en búsqueda de un aumento de la sanidad y la productividad, a fin de estimular el desarrollo del sector.

Juan Carlos Aba, presidente de la entidad, habló en el congreso “Argentina, Supermercado del Mundo” sobre las deficiencias de la ganadería en nuestro país, haciendo especial hincapié en el porcentaje de destete.

En primer lugar, Aba hizo referencia a las estimaciones de los técnicos que sostienen que “para que podamos tener una producción eficiente, necesitaríamos tener tres millones más de terneros por año”. No obstante, aclaró que, en este momento, tenemos quince millones de hectáreas menos de las que se necesitarían para lograrlo, por lo que para poder llegar a ese objetivo con el 61% de destete actual, sería necesario tener cinco millones más de vacas.

Sin embargo, sostuvo que es erróneo el concepto de que “la Argentina tiene que aumentar el stock ganadero”, ya que se ha agrandado el stock y no se ha podido aumentar el porcentaje de destete en los últimos diez años. “Lo que hay que hacer no es aumentar el stock, sino incrementar la productividad de las vacas que tenemos”, indicó.

En ese sentido, remarcó que, desde hace quince años, “la Argentina produce 56 kilos de carne por animal que pisa”, a diferencia de países como Estados Unidos, que ha logrado incrementar su productividad, alcanzando los 127 kilos por animal. Según detalló Aba, ese índice se obtiene dividiendo las toneladas de res con hueso producidas por el número de animales que posee el país.

De la misma manera, el ejecutivo explicó que el 61% de destete hace referencia a que “tenemos 100 vacas que nos dan 61 terneros”. En este punto, indicó que gran parte de esos 39 terneros que nos faltan para llegar al 100% de destete se pierden debido a la falta de sanidad. “De cada 100 vacas, la Argentina va a preñar 74”, expresó Aba, para, acto seguido, detallar que de las 24 vacas no preñadas, hay 10 que se pierden por sanidad; de las cuatro que abortan su cría, tres lo hacen por deficiencias sanitarias; y, por último, de los once que mueren desde el nacimiento al destete, nueve lo hacen por sanidad.

Si bien aseguró que “la genética argentina es de primer nivel”, y que no sólo se ha logrado mejorar “la industrialización para lograr un alimento efectivo”, sino también el manejo, consideró que nos falta mejorar mucho en lo que hace a la sanidad animal.

Por otro lado, señaló que desde CAPROVE estiman con ayuda de un foro, del cual participan también el INTA y diversas facultades y ministerios, las pérdidas de producción. “Las parasitosis nos llevan a una pérdida anual de $14 millones; las reproductivas, de $6.300 millones; las infecciosas, de $4.200; y las carenciales, de $3.500”, es decir que la Argentina pierde alrededor de $28.000 millones al año por problemas sanitarios, explicó. Y añadió: “El 50% de las vacas no se preñan porque tienen alguna patología reproductiva”.

En la misma línea, detalló cuál es la evaluación que hace CAPROVE con respecto a las herramientas sanitarias que se utilizan en la Argentina para luchar contra esas enfermedades. Así, señaló que “si vacunamos con una dosis a las vacas y con dos a las vaquillonas, necesitamos 30 millones de dosis”. No obstante, los laboratorios sólo aprueban un poco más de diez millones, con lo cual sólo se alcanza a proteger el 30% del rodeo. “En IBR y diarrea viral, de 26 millones de dosis que tenemos que usar, estamos usando trece. En carbunclo, sobre 37 millones que debemos utilizar, hemos venido usando 16 millones hasta que la obligatoriedad en Santa Fe y Buenos Aires elevó la cifra a 25 millones”, expresó Aba, a la vez que especificó que “en querato, usamos siete de los 26 millones que deberíamos usar; y, en parasitosis, que necesitaríamos usar 200 millones de dosis, la industria comercializa 110”.

Asimismo, el ejecutivo destacó la importancia del rol del veterinario en el asesoramiento al productor. “Que el producto que usemos no tenga la eficacia que corresponde, nos lleva a pérdidas de hasta 200 gramos por día”, es decir que “si tardamos sesenta días en ver que estamos frente a un problema de parásitos, que es lo que se tarda por no hacer un diagnóstico preventivo, vamos a tener doce kilos de pérdidas”, indicó. “Necesitamos tener un diagnóstico preciso para poder hacer los tratamientos correctos”, ya que eso lleva “a aumentar el porcentaje de preñez, evitando pérdidas neonatales”, aseveró.

“Los países que se convirtieron en supermercados del mundo en cuanto a la ganadería, lo primero que hicieron fue aumentar la tasa de destete”, concluyó.