Luis Urriza: "El desafío es alimentar a 400 millones de personas con dietas más saludables y productos de mejor calidad"

"La Argentina va a volver a ser líder mundial en la aplicación de agricultura de precisión", afirmó el subsecretario de Agricultura de la Nación

Luis Urriza: "El desafío es alimentar a 400 millones de personas con dietas más saludables y productos de mejor calidad"
viernes 06 de abril de 2018

Luis Urriza, subsecretario de Agricultura del Ministerio de Agroindustria de la Nación, disertó en el congreso “Argentina, Supermercado del Mundo” acerca de cómo la agricultura puede colaborar con el sueño argentino de alimentar al mundo.

En la oportunidad, el subsecretario estuvo acompañado de Ignacio Garciarena, Director Nacional de Agricultura; Martín Moreno, Director Nacional de Estimaciones y Delegaciones; y Juan Machera, Director Nacional de Frutihorticultura, con quienes trabaja diariamente de manera coordinada para afrontar las oportunidades y los desafíos que presenta el sector, así como para encontrar soluciones a las problemáticas actuales.

Urriza contó que a fines de 2015, cuando le propusieron ser subsecretario de Agricultura, no había una rotación balanceada de los cultivos, lo que ponía en riesgo el ambiente. “Hoy, hemos logrado tener una rotación mucho más balanceada, más cercana al 50% entre gramíneas y soja, lo cual impacta en que los suelos estén más protegidos”, afirmó Urriza, a la vez que reconoció que esto “permitió un incremento de más de diez millones de toneladas”, lo que constituye un aumento del 15% de la producción nacional.

En la misma línea, Garciarena coincidió con Urriza al expresar que las medidas adoptadas por el Gobierno, como la quita de las retenciones y la eliminación de los ROEs, produjeron un “quiebre entre lo que es la relación gramínea con soja”, con un incremento del maíz y el trigo. “La expectativa es seguir con la tendencia de crecimiento de rendimientos que están teniendo los distintos cultivos”, indicó.

“Estamos pensando, para el año 2020, en una producción de 156 millones de toneladas”, afirmó Moreno. Esa proyección no considera cuestiones como la posible implementación de una nueva ley de semillas o de fertilizantes, ni de cualquier otra variable que pudiera llegar a provocar una aceleración del proceso. De esta manera, expresó que la superficie estimada de trigo para la campaña 2019/2020 es de 18 millones de toneladas; para maíz, 46 millones; y para la soja, alrededor de 58 millones de toneladas.

En ese sentido, Urriza manifestó que el incremento anual sería de 2% en superficie y de 3% en productividad, es decir que aumentaría un 5% anual en tres campañas, pasando de 132 a 152 millones de toneladas.

Asimismo, el subsecretario remarcó que la tecnología agrícola que posee la Argentina nos posiciona como líder en el mundo. “No sólo hay oportunidades para vender alimentos, sino también tecnología y conocimiento”, expresó. Además, Garciarena sostuvo que “el know-how y la capacidad técnica que tenemos en la Argentina es mucha y variada”, a la vez que señaló que es una gran oportunidad para exportarlo, ya que “así como hay muchos países a los que le vendemos alimentos porque no tienen la capacidad de producirlo, hay otros que tienen la capacidad de producirlo pero no saben cómo”.

Por su parte, Machera se refirió a los principales objetivos planteados en torno a la frutihorticultura. El primero de ellos es “obtener 1.000 millones de dólares en exportaciones”, sobre todo en hortalizas, mientras que el segundo tiene que ver con “aumentar fuertemente el consumo local de frutas y verduras”.

“La única manera de llegar al hambre cero es a través de la obtención de seguridad alimentaria”, aseveró Machera. Asimismo, subrayó que no se trata sólo de posibilidades de crecimiento, sino que “hay una obligación como país de cambiar lo que se consume en cada casa”.

En la misma línea, Urriza señaló que “el desafío es alimentar a 400 millones de personas con dietas más saludables, con productos de calidad y de más valor”, a fin de que “ese valor se distribuya en todo el país de manera homogénea”. Para eso, sostuvo que se necesita “transparencia de mercado y trazabilidad”.

Por otro lado, el subsecretario dijo que en 2017 se exportó un 15% más de harina que el año anterior, con lo cual se va progesando en la cadena de trigo, de harina y de panificados. Lo mismo ocurre con la soja, con el maíz y con la carne. “Estamos reacomodando el sector ganadero. Tenemos producción de soja y maíz para convertirlo en carne”, lo que constituye un gran agregado de valor, sobre todo si se intercala esas producciones con la generación de biocombustibles.

Por último, Urriza advirtió que la Argentina posee ventajas competitivas con respecto a otros países en lo que hace a la producción sustentable, ya que no sólo cuida el medio ambiente y la materia orgánica del suelo, sino que al hacerlo captura carbono, con lo cual también lucha contra el cambio climático y el calentamiento global. “Si logramos que el mundo entienda que nuestra manera de producir alimentos es sostenible con el medio ambiente, el mundo va a pagar más por eso”, concluyó.