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Los Toldos: una opción diferente a solo 300 km de Capital

La ciudad cabecera de General Viamonte se caracteriza por sus quesos e hilados artesanos mapuches de primerísima calidad

Los Toldos: una opción diferente a solo 300 km de Capital
miércoles 24 de febrero de 2021
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bicada a 300 kilómetros de Capital Federal, Los Toldos es una opción diferente para una escapada de fin de semana largo ajena a la Costa Atlántica. Entre sus principales atractivos, se destacan la Casa Museo Eva Perón, la Ruta del Queso Gouda y los centros de artesanos especialistas en hilados mapuches.

La Casa Museo Eva Perón es el lugar donde el emblema femenino del peronismo transitó su primera infancia. En mayo de 2019 reabrió sus puertas con una muestra permanente de objetos personales y familiares vinculados a la figura política. El objeto más icónico es la máquina de coser con la que su madre, Juana Ibarguren, le confeccionó algunas de las prendas que utilizó a lo largo de su niñez. También sobresale la carta que el general Juan Domingo Perón le envió mientras permanecía detenido en la isla Martín García.

A lo largo de dicho texto, le propone matrimonio y le manifiesta que, una vez liberado, se irán a vivir juntos a una finca en Chubut. La carta data del 14 de febrero de 1945, solo tres días antes del Día de la Lealtad, cuando los obreros tomaron Plaza de Mayo para pedir por la liberación del militar.

La ciudad cabecera del partido de General Viamonte le debe su nombre a la tribu mapuche del cacique Ignacio Coliqueo, que emplazó sus tierras alrededor de 1860. Uno de los mayores encantos del pueblo son los hilados artesanales premiados en todo el mundo.

Cada año se realiza el festival Kawin Mapuche, donde las técnicas de tejido ancestrales que se transmiten de generación en generación cobran un nuevo valor. Quienes pasen por la zona no pueden dejar de llevarse como souvenir alfombras, caminos, fajas, ponchos o ruanas realizados con hilados de altísima calidad.

Además de todo esto, el área es reconocida a nivel país como la “cuna del queso gouda”. En 1949, la familia Doeswijk arribó a la ciudad desde Holanda, donde inició su emprendimiento gastronómico-quesero. Un año antes y casi en simultáneo, un grupo de doce monjes y dos laicos suizos fundó el Monasterio Benedictino Santa María de Los Toldos también abocado a la producción láctea.

Los encargados del sitio comentan que a partir de la leche del tambo local se elaboran quesos de pasta dura y semidura en distintas formas siguiendo la receta gouda de los colonos holandeses. Asimismo, se preparan variedades pategras criollo tradicionales y saborizadas con pimienta negra, albahaca, ají, orégano y provenzal.

La Ruta del Queso incluye recorridos por varias fábricas rurales donde se ofrecen degustaciones de numerosos productos. También se brindan tours para que el público conozca su proceso de preparación y hay espacios de compra para degustar las elaboraciones en casa o llevar de recuerdo a algún conocido.