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Pueblos auténticos que conservan su identidad y sus costumbres

Te mostramos siete destinos que poseen un encanto especial y te invitan a adentrarte en las realidades de sus pobladores

Pueblos auténticos que conservan su identidad y sus costumbres
viernes 10 de enero de 2020

El Programa Pueblos Auténticos, implementado por el gobierno nacional en octubre de 2017, tiene como propósito poner en valor la identidad de pueblos con características únicas a lo largo de todo el país, no solo mediante la revalorización del patrimonio natural y cultural de los mismos, sino también a través de una diversificación de la oferta turística.

¿Qué es un pueblo auténtico? Una población que se particulariza por mantener su identidad e idiosincrasia plasmados en distintos aspectos relacionados con su historia, sus tradiciones, su arquitectura, su gastronomía y sus paisajes.

¿Cuántos se reconocieron hasta el momento? Dieciocho pueblos en trece provincias. A continuación, te mostramos siete de esos destinos que poseen un encanto especial y te invitan a adentrarte en las realidades de sus pobladores.

 

Isla Martín García

Aunque se encuentre en medio del Río de la Plata, sobre la desembocadura del río Uruguay, esta isla de alrededor de doscientos habitantes forma parte del partido bonaerense de La Plata.

Cabe destacar que aquí tuvieron lugar algunos hitos históricos de la política de nuestro país, ya que en su prisión estuvieron detenidos los presidentes Hipólito Yrigoyen, Marcelo Torcuato de Alvear, Juan Domingo Perón y Arturo Frondizi.

Más allá de su riqueza histórica, una actividad imperdible –aunque no apta para todos porque es exigente– es la subida a su viejo faro para contemplar el Delta desde la altura. Una vez finalizada la travesía, los aventureros pueden premiarse pasando por alguna panadería para comprobar si es verdad lo que dicen muchos: que en esta localidad se elaboran los mejores panes dulces.

 

La Angelita

Menos famoso que el anterior, en este pueblo bonaerense se unieron a la perfección las culturas árabe y cristiana, algo que se ve plasmado en su gastronomía. Conocido también como “La pequeña Siria” debido a que allí se radicaron diversas comunidades de inmigrantes, se cree que el 40% de sus trescientos habitantes actuales tienen orígenes árabe-islámicos.

 

Moisés Ville

Declarado destino de interés cultural por la UNESCO debido a que allí se constituyó el primer asentamiento judío de la Argentina, en este pueblo ubicado al noroeste de Santa Fe todavía es posible imaginar cómo eran los días de los primeros colonos que arribaron en 1889, muchos de los cuales procedían de Ucrania.

La sinagoga Baron Hirsch, de una riqueza arquitectónica impresionante, será restaurada gracias a este programa. Dos lugares que no se deberían dejar de recorrer son el Museo Histórico Aarón Goldman, que lleva ese nombre en honor al primer rabino que pisó estas tierras, y el primer cementerio israelita de la Argentina.

 

Concepción del Yaguareté Corá

Situado en la provincia de Corrientes, este pueblo es uno de los más antiguos del país. Una de las mayores atracciones de esta localidad litoraleña es el museo La Pilarcita, donde se encuentra una de las colecciones más importantes de muñecas. La historia cuenta que fue creado en honor a Pilar, una niña que murió en el intento de rescatar a su muñeca que se había caído de la carreta.

Además, en este pueblo se le da mucha importancia al turismo religioso. Muchos visitantes se acercan a estas tierras exclusivamente para recorrer el Antiguo Templo Parroquial construido en 1796, donde, según cuenta la leyenda, Manuel Belgrano participó de una misa en su camino al Norte.

 

La Carolina

En este pueblo situado al pie del Cerro Tomolasta, en el departamento Coronel Pringles de la provincia de San Luis, sus habitantes viven en armonía con la naturaleza e invitan a los turistas a compartir esa experiencia.

Aquí no solo se puede realizar una excursión que permite el ingreso a la mina de oro Buena Esperanza, sino que también hay distintas actividades para los amantes de la aventura y la adrenalina: se puede hacer desde trekking hasta rappel y tirolesa en los cerros Canteras, Diquecito, Filones de Cuarzo y Mirador.     

Para quienes quieran aprender un poco más de sus tradiciones y costumbres, hay hilanderas que dictan talleres y permiten que el asistente se lleve de recuerdo alguna pequeña prenda hecha en el momento. Asimismo, hay pastores que enseñan cómo arrear a las llamas.

 

San Francisco de Alfarcito

Ubicado a 170 kilómetros de la capital de Jujuy y a siete de la Laguna de Guayatayoc –un cuerpo de agua salada que está prácticamente unido a las Salinas Grandes–, a este pueblo, también conocido directamente como Alfarcito, se accede a través de la Ruta Provincial 11.

A pesar de que sus habitantes se dedican principalmente a la ganadería ovina y de llamas y a la agricultura, también producen artesanías con materiales típicos de la zona. Sin dudas, el cultivo más destacado de esta región son los papines andinos, que crecen en condiciones geográficas inmejorables debido a que el pueblo se encuentra a 3.500 metros sobre el nivel del mar.

 

Purmamarca

Posiblemente sea el destino más concurrido entre los denominados pueblos auténticos gracias al Cerro de los Siete Colores, una atracción casi obligada para los turistas extranjeros que vienen a conocer nuestro país. Además, esta localidad jujeña es la puerta de entrada a la famosa Quebrada de Humahuaca.

En la gastronomía típica de esta zona predominan los platos elaborados de forma colectiva, como los tamales y las humitas. Entre sus calles de tierra, se vislumbran casas que conservan su arquitectura de estilo colonial.