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Turismo patagónico: un alojamiento que reúne naturaleza y servicios sustentables

Situada en Neuquén, Tres Ríos Casa de Campo puede recibir hasta ocho huéspedes y ofrece una gran variedad de actividades para que disfruten al máximo la estadía

Turismo patagónico: un alojamiento que reúne naturaleza y servicios sustentables
miércoles 02 de septiembre de 2020
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n la localidad neuquina de Lácar se encuentra Tres Ríos Casa de Campo, una típica construcción patagónica de piedra y techos rojos, que está rodeada de un jardín silvestre que no desentona con el paisaje.

Su dueño, Lucas Rodríguez Taschler, empezó a concretar el sueño de tener “la casa propia” para alojar turistas en 2008. El jardín fue diseñado por Karina Querejeta, su esposa y reconocida paisajista en San Martín de los Andes.

“Empezamos con las obras básicas, como la apertura del camino, proveer de agua a la casa desde una vertiente, plantar algunos árboles y poner alambrados perimetrales al campo. Había un puesto abandonado, pequeño y primitivo, que se convirtió en lugar improvisado para poder quedarse”, cuenta Rodríguez Taschler.

El lugar, alejado de la civilización –se encuentra a cuarenta kilómetros del aeropuerto y a menos de una hora de San Martín de los Andes–, está ambientado para recibir poca gente de una manera más íntima. Con capacidad para ocho huéspedes –tres habitaciones y una cabaña–, el objetivo es ofrecer más comodidades o valor agregado.

Rodríguez Taschler lo define como “una suerte de turismo boutique”, y aclara que no planean expandir el número de habitaciones, que como mucho sumarán una más. “Estamos pensando en una huerta para que provea al lodge de insumos frescos y una plantación de lavandas y colmenas”, comenta.

La apuesta de Tres Ríos siempre fue sustentable, razón por la cual tienen paneles solares para generar luz y acceso a internet, molinos de viento para el agua caliente, y el jardín fue diseñado con plantas de bajos requerimientos hídricos.

Además de la pesca con flotadas, donde se puede flotar y vadear tres ríos, se ofrecen cabalgatas, trekking, campamentos, avistaje de aves y de animales salvajes, almuerzos en la costa del río y hasta paseos en helicóptero, heli-fishing y heliski.

El sistema del lodge es con pensión completa y está abierto desde noviembre hasta junio.

 

El jardín

Originalmente, solo había cuatro álamos, símbolo por excelencia del asentamiento del hombre en la Patagonia, y la vegetación natural era de neneos, coirones, colas de chancho, algunos senecios y la invasora rosa mosqueta; en la costa del río, maitenes, álamos y sauces.

El jardín se basó primeramente en armar una buena estructura para contener las edificaciones, los senderos y la entrada. Además de ser estético, debía ser funcional para el movimiento del huésped.

El eje principal está materializado por las veredas que unen el recorrido desde la entrada, pasando por el jardín y llegando a la casa principal o a la cabaña, siempre a través de los aromas de lavandas, hierbas aromáticas y olivillos. La única zona de césped es el lugar de los asados, ya que el jardín es esencialmente una pradera que se mimetiza con los colores naturales de la estepa: amarillos y morados. Se sacaron algunos neneos y empezaron a surgir verbascums nativos que se fueron revalorizando, así como también las amapolas de California.

Muchas nativas van sorprendiendo con sus flores, frutos o semillas a lo largo de las estaciones. Se plantaron algunas gramíneas, artemisias, junelias, nepetas y perovskias, que se asocian con el plateado de la estepa cuando llega el otoño.

Con un jardín de ensueño, un hospedaje de ambiente hogareño y la cocina a cargo de destacados chefs de la zona, Tres Ríos recibe a turistas estadounidenses, canadienses, europeos y argentinos en este recóndito lugar del sur de nuestro país.